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Ghost World

Es curioso como puede cambiar la percepción que se tiene de una película con el tiempo. Recuerdo que la primera vez que vi esta película me pareció lenta y ciertamente aburrida, y es que supongo que en ningún momento llegué a entrar en ella y ni a creerme sus personajes. Posiblemente la vi demasiado joven y muchos detalles se me escaparon.

Ayer volví a verla, y debo admitir que las sensaciones que me transmitió fueron completamente distintas. El personaje de Enid cobró una nueva dimensión. Su cinismo y desprecio como mecanismo de protección respecto al mundo que le rodea es el que sostiene la película y ver en ese cinismo el reflejo de la inmadurez y sus inseguridades son la clave para entrar en la historia. En el otro lado de la balanza, el personaje de Rebeca encarna a la adolescente que desea crecer, pero que parece que para mantener a su amiga a su lado deberá tirar de ella. En medio aparece el personaje de Seymour que dibuja a toda esa gente a la que todo el mundo señala como rara y que termina creyéndoselo para acabar encerrándose en su pequeño mundo enterrándose en vida aferrámdose a sus pequeñas obsesiones. Una película que con su estética y personajes va dibujando una historia que se mueve constantemente entre la esperanza y el desengaño y que pivotando alrededor de Enid nos dibuja sus primeros pasos hacia la madurez.

Por momentos recuerda a American Beauty a la hora de plantear el dibujo de la cara menos amable de la sociedad occidental, en otros momentos recuerda a Beautiful Girls, pero mostrándose más ácida y carente de esperanza en el camino que lleva a uno a asumir la madurez.

Una película que requiere de un cierto estado de ánimo para entrar completamente en ella, para sumergirte por completo en todos los matices que inundan la historia de Enid y el mundo que le rodea, pero una película que una vez dentro retrata con precisión lo que significa vivir tras una coraza que se resquebraja poco a poco.

El Padrino

Obra maestra (10).

Supongo que no tengo mucho que añadir a lo que se ha dicho de esta película. Quizá lo más significativo que pueda decir es que es una película que gana tras su segundo visionado, y es que es posible que debido a la densidad y magnitud de la historia y la trama, en un primer contacto te pierdas y te alejes un poco, lo que sin duda perjudica la impresión que se obtiene del film.

Ahora bien, el segundo visionado es una experiencia impagable. A mí personalmente se me hizo mucho más corta la segunda vez. Recuerdas detalles, cohesionas la trama y te das cuenta que la película no sólo es un prodigio en la puesta en escena y la ambientación, sino que también es un prodigio de ritmo gracias al magnífico uso de la elipsis. Ofreciéndote una epopeya donde todo fluye con calma, pero donde es mejor no parpadear.

Las interpretaciones, como todo el mundo conoce, son simplemente excelentes. Con un Marlon Brando que se come la pantalla, carismático, no sólo creíble sino que resulta auténtico. Al Pacino borda el personaje de Michael y ninguno de los demás secundarios desentona.

En definitiva, una película maravillosa donde los defectos brillan por su práctica ausencia. Por ponerle uno, que más que un defecto es una apreciación, es que quizá hay un momento en que la evolución del personaje de Michael no resulta del todo creíble, pero aún así, creo que es más una sensación que un defecto que se le pueda achacar a esta obra mayúscula del cine.

Un clásico instantáneo (10).

La verdad es que fui a ver esta película con las expectativas con las nubes. Todo lo que había oído de ella me obligaba a esperar lo máximo. Magníficas críticas para una película de uno de mis directores favoritos, y ya se sabe que cuando una va a ver una película con las expectativas tan altas es relativamente fácil que termine, en mayor o menor medida, decepcionado.

Nada más lejos de la realidad, Benjamin Button es muy posiblemente la mejor película del año y, a falta de ver algunas de las candidatas, de momento la máxima favorita a los Oscars, una delicia de película que pese a su metraje no se hace corta, que pese a su extensión mantiene el interés, que no pierde ese ritmo sostenido con el que personaje va creciendo y con él lo hace todo lo que le rodea. La película no desfallece en ningún momento, te mantiene siempre dentro, pero de un modo natural, quieres acompañar a Benjamin más que saber lo que le va a suceder, no estás interesado porque te muestras expectante, estás interesado porque los personajes son cautivadores y la historia se cuenta con un ritmo sostenido que evita que te salgas de ella.

Y mientras el ritmo de la película se muestra constante y preciso, la carga emotiva va creciendo, los primeros años de la vida de Button sirven para ambientar, para situarnos, pero una vez rejuvenece lo suficiente para acercarse a su madurez. Una vez los relojes biológicos de los dos protagonistas se acercan a la edad en que la historia de amor es completamente plausible, una vez te la crees y empieza importarte, es cuando la película empieza a llegarte con más fuerza hasta un desenlace que te mantiene durante largo rato con un nudo en la garganta.

Una película que cuenta además de con una historia bien contada, con una realización técnica impecable, con algunas imágenes de una belleza impagable y con unas interpretaciones del dúo protagonista de oscar.

Me desharía largo rato en elogios hasta esta película que va directamente de cabeza a mis favoritas, supongo que es demasiado pronto para decir que es MI FAVORITA, pero no es descabellado que cuando la revisione pase a serlo, sino mi favorita, al menos alcanzar el pódium. Una obra maestra a la que el único pero que le encuentro es que nunca me ha terminado de convencer esas estructuras en flashback constante y que quizá, al terminar la película, te quedas tan prendado de la historia de amor de los personajes que piensas que quizá no se ha incidido lo suficiente en su singularidad, que su vida a pesar de todo y hasta el tramo final se acerca incluso a la convencionalidad.

Pero es que la historia que cuenta está tan bien contada, que el hecho de que hubiese podido incidir en otros aspectos es algo absolutamente secundario, hubiese sido otra película, ya que ésta, más allá del hecho de que el protagonista sea un hombre que nace viejo y rejuvenece con todas las singularidades que eso conlleva, es una gran historia de amor.

Una película redonda, una obra maestra.

Revolutionary Road

Retrato de la pareja perfecta e insatisfecha (9).

Una pareja atrapada en una vida cómoda y convencional que sueña con vivir una vida llena lejos de su hogar, que sueña con romper con todo para satisfacer sus verdaderas motivaciones y que al final el sueño se convierte en pesadilla.

Un muy buen retrato de lo que la mayoría de gente opta por vivir y muy pocos optan por romper, pues es difícil, muy difícil, y cuando son dos personas ya establecidas, con una vida anodina, pero plácida, las que deben realizarlo a la vez, cuando sólo una está convencida pueden surgir problemas.

Una película cruda, dura, que opta por mostrar el menor número de maniqueísmos posibles y que se ampara en la dirección sobria de Mendes y al genial trabajo de la pareja protagonista para componer una película fascinante.

Tiene defectos, es cierto, sobra el personaje matemático loco, que sólo sirve para explicitar lo que el espectador ya ve y comprende, lo que los personajes ya ven y comprenden y que sólo sirve como excusa para dejar claro lo que todo el mundo ve evidente y algunos diálogos y situaciones resultan un pelín demasiado literarios, aunque este último defecto lo suplen los actores haciéndolos creíbles.

Pero son defectos menores. La reacción de toda la sociedad a su utópico plan, la reacción de un DiCaprio que siempre tuvo dudas cuando surge una nueva posibilidad, y el cambio de opinión que experimentan los vecinos tras el desenlace que cierra la película en una magnífica escena es más que suficiente como para considerar está película una de las películas del año. Un año cargado de muy buenas películas.

No se hace larga, llega y conmueve. Poco más se puede pedir. Y añado, DiCaprio al ritmo que va, va terminar siendo un actor que marcará época, en esta película está enorme, hace tiempo que ha dejado de ser sólo una cara bonita... y lo mejor es que la Winslet no le anda a la zaga, ¿o debería haber invertido el orden de la frase?.

En definitiva, muy recomendable.

Fargo

Un plan imperfecto para una película redonda (10).

Seca, breve, directa y que a la vez trata con mimo un sinfín de detalles. Una película redonda. Las actuaciones excelentes dotan de personalidad y verosimilitud unos personajes tan pintorescos como creíbles, lejos de cualquier estereotipo firmemente definido, pero fácilmente identificables como alguna persona que pudiésemos conocer. En otras palabras, personajes complejos y con matices cuyo carácter, motivaciones y ambiciones cimientan realmente la historia.

Una historia por otro lado tan sencilla como atractiva. Una historia que no necesita de ningún artificio para mantener pendiente de la siguiente escena al espectador. Una historia completamente creíble y por primera vez en mucho tiempo, una película que merece el calificativo de basada en hechos reales. Básicamente porque en la mayoría de las películas ese calificativo es una excusa para dar credibilidad a un guión cuyos guionistas se han tomado demasiadas licencias. Este no es el caso y la historia no es sólo verosímil sino que además es creíble, cruda, pero sin excesos. Capaz de retratar las diferentes situaciones de los distintos personajes sin que la cohesión del film se resienta.

Además es una película breve y concisa, una película que no adolece del único defecto que se puede a sacar a muchos films de los Coen, un ritmo demasiado pausado. En esta ocasión ni tan siquiera han caído en este deje tan habitual en ellos de dilatar, en mi opinión, innecesariamente escenas y el metraje.

En definitiva, una película redonda, de momento la mejor que he visto de los Coen. Una obra maestra.

Léolo

La flor que crece entre la maleza (8).

Esto es lo que es Léolo. Un niño perspicaz, inteligente, curioso que debe vivir y crecer en un entorno decadente, oscuro, decrépito. Un niño que vive con una familia a la que llega a despreciar, pero a la que no puede evitar querer. Una película que des de la visión del niño narra el descubrimiento de sentimientos encontrados: el sexo, el odio, la envidia y el amor, sobre todo el amor, des del primer amor, utópico e irracional, al amor hacia su madre, su hermano y el extraño cariño que siente hacia el resto de su familia. Un niño que para evadirse debe refugiarse en el placer de la lectura, la lectura de un solo y único libro que con el tiempo termina llevándolo al placer de la escritura y es a partir de sus textos donde crece la historia y de hecho es lo que realmente le da sentido a todo el film.

Porque a pesar de que la película es una pequeña maravilla, con una ambientación y fotografía que parece buscar constantemente el punto de belleza en lo dantesco y que busca la continua huida hacia lo onírico, uno no puede evitar pensar que todas esas imágenes de tan bella factura no son más que el complemento accesorio a esa voz en off. Que sin ella nada tendría sentido y que ese texto sin imágenes podría llegar a ser igual de bello. Uno tiene la sensación de estar viendo un libro, un libro bellamente ilustrado, pero cuya fuerza radica en un texto magnífico al que le acompañan unas imágenes potentísimas, bellas, arriesgadas, pero que llegan a parecer prescindibles.

Sin embargo, y a pesar de esta pequeña sensación, lo cierto es que es una película casi hipnótica, que te atrapa poco a poco en su atmosfera, que te seduce con el texto y se te graba a fuego en la memoria gracias a sus imágenes.

Una muy buena historia, que la única pega que se le puede poner es que llega un momento en que piensas que no estás viendo cine, si no que te están leyendo un libro. Quizá no sea un defecto, pero definitivamente no puede ser bueno que una película de una fotografía tan bella y cuidada transmita tan poco si no fuese por la brillante voz en off.

Wall-e

Una absoluta maravilla y un tributo al cine (10).

No es una película para niños, aunque la disfrutarán. Es una película para que todos los adultos vuelvan a experimentar la magia del cine y vuelvan a sentirse niños. Para que vuelvan a quedarse con la boca abierta ante la pantalla. Una película que mientras los niños se reirán, los adultos sonreirán. Un homenaje al cine que es cine en mayúsculas. Una película llena de referencias y guiños a películas claves en la historia del cine y que además lleva consigo un mensaje en su trasfondo, evidente, pero no redundante.

Una película técnicamente maravillosa, pero donde el apartado técnico termina quedando en segundo plano ante la preciosidad de sus planos y lo cautivador de sus secuencias. Sus primeros cuarenta minutos son una delicia, simpáticos y entrañables. Y cuando el robotito abandona la tierra la película no baja excesivamente el pistón. La historia de amor es de las más emotivas que recuerdo a pesar de lo inanimado de sus protagonistas, y Wally posiblemente el personaje animado más expresivo que se haya creado jamás. La práctica ausencia de diálogos favorece un mimo exhaustivo en el lenguaje corporal de los protagonistas acercando el séptimo arte a la poesía en lo que se convierte en un festín visual tremendamente sutil y muy preciso. Y el final, a pesar del happy end inevitable y absolutamente ineludible (recordemos que no deja de ser una película para que la vean lo niños) es redondo. La película no se hace larga en absoluto y es realmente entretenida.

Lo dicho, una película dirigida a los niños, pero hecha por adultos y pensando especialmente en ellos, donde nada parece estar ahí por casualidad. Una película redonda. Una maravilla y una auténtica obra de arte.

El caballero oscuro

Algo más que la mejor película de superhéroes de la historia (9).

Definitivamente Nolan con Batman ha conseguido algo más que una adaptación de un personaje de cómic a la gran pantalla, ha ido mucho más lejos. Lo que Nolan ha conseguido es una revisión, una reconstrucción partiendo casi des de cero del personaje, coger su esencia y adaptarla de un modo completamente distinto, y en mi opinión casi óptimo, a la gran pantalla.

Nolan ha convertido lo que debía ser una película de superhéroes en algo más. La ha convertido en una auténtica historia donde priman los personajes, donde lo que piensan, como actúan y lo que les motiva es importante. En definitiva, a humanizado y plasmado de un modo realístico, en la medida de lo posible, a Batman. Y lo mejor de todo, no sólo a Batman, también a Joker, 2 caras y a todos los personajes que desfilan por la pantalla. Por eso digo que esta película es algo más que una película de superhéroes, porque no se ha conformado con plasmar con fidelidad lo que se puede leer en los cómics, ha optado por reciclarlo y reconvertirlo para llevarlo a un nivel definitivamente superior. Esta película tiene toques de drama, de intriga policiaca y de thriller, y los consigue respetando la integridad del personaje y respetando todo lo que hace a este particular subgénero atractivo: dinamismo, acción, espectáculo visual y entretenimiento constante.

Y sí todo lo que concierne a historia, guión, planteamiento y ritmo ralla a un nivel excelente, las interpretaciones no se quedan atrás. Christian Bale y Eckhart cumplen con su habitual nivel, que ya de por sí es muy bueno, pero Ledger y su Joker elevan su nivel hacia lo excepcional y componen el que posiblemente sea el mejor villano de la historia en este particular tipo de cintas. Y lo mejor de todo es que lo consigue con un perfil tremendamente coherente y hasta realista, sin necesidad de sobreactuación, realmente una actuación soberbia.

En definitiva, una de las películas de año, un ejemplo de que taquilla y calidad pueden ir de la mano, entretiene y convence y sin duda es un buen motivo para acercarse hasta la sala más cercana.

Memento

Una experiencia inolvidable (9).

Una película exigente, críptica, pero tremendamente coherente y que ofrece una gran recompensa al espectador que haya prestado suficiente atención a los detalles.

Una película que se construye, o más bien se deconstruye paso a paso, a un ritmo constante, dando al espectador la perspectiva justa en cada escena para que pueda hilar la trama consistentemente, pero dando siempre la medida justa para que la tensión e intriga se mantenga constante hasta el final sin desvelar en ningún momento más de lo necesario.

Una película tan bien hecha que no necesita de giros bruscos o trampas para atrapar y sorprender, una película cuyo mayor éxito radica en el arriesgado planteamiento que bien llevado constituye una fórmula de éxito segura, pero que debía ser tratado con maestría y por suerte así ha sido.

Guy Pearce construye un personaje magnífico y el resto del reparto está a la altura, una pequeña maravilla, un película de culto que en este caso aporta algo más, repito, es exigente, pero merece la pena, como también merece la pena darle un segundo visionado para terminar de ver el enorme ejercicio de precisión realizado por el director, si bien es cierto que se toma algunas licencias respecto a la enfermedad del personaje y al funcionamiento de su memoria, pero que resultan totalmente necesarias y que no entorpecen ni minvan en absoluto una obra prácticamente redonda. Muy recomendable.

The Mist

Cuando la niebla no nos deja ver (8).

Posiblemente la película con la que haya pasado más angustia, una auténtica película de terror y que sabe jugar con lo que una película de terror debe jugar, nuestros miedos internos.

Un film con una atmósfera asfixiante, de los que poco a poco ata un nudo en tu estómago y que no lo suelta hasta pasadas horas después de la proyección gracias a un final de lo más arriesgado, desasosegador y redondo que recuerdo. El miedo y la angustia no viene de los sustos ni de los elementos fantásticos que pueblan toda la película, no, todas las sensaciones provienen de algo más cercano, las reacciones humanas más primarias ante el miedo y la muerte, como en las situaciones extremas el mayor monstruo puede ser uno mismo.

Pero si toda la parte psicológica de los personajes está tratada magníficamente, todos los recursos técnicos y narrativos para que nos lleguen esas sensaciones son de primer nivel, una fotografía fantástica, un montaje perfecto, la búsqueda siempre de la imagen más significativa, un ritmo muy calculado, una amalgama de personajes muy diferentes y que cada uno juega un papel concreto y clave en el complejo puzzle emocional o instintivo sobre el que se sustenta la película.

En mi opinión sólo se le puede achacar un único defecto, y secundario en todo caso, y es que los efectos especiales, aunque cumplen, resultan completamente obsoletos, aún así, no son en absoluto razón para no disfrutar en toda su magnitud de este trabajo.

En definitiva, no es una película de terror al uso, es mucho mejor, realmente una grata sorpresa y muy posiblemente la mejor película en lo que llevamos de año.

Los hijos de los hombres

Realismo y ciencia ficción = Ecuación redonda (9).

Parece que hay una regla no escrita que cada vez tiende a cumplirse más a rajatabla en el cine actual que dice que cuanto más despojada de efectos especiales y fantasía esté una película de ciencia ficción más calidad tiende a tener. Gattaca abrió este camino, Matrix puso el paréntesis y los Hijos de los hombres aparece como el máximo exponente.

Una película con una atmósfera excepcional, una historia interesante y muy potente, una fotografía brillante y un ritmo que va in crescendo hasta atraparte irremediablemente y dejarte el corazón en un puño y con la boca abierta.

Una película despojada de efectos especiales hecho que le termina dando un plus de veracidad y credibilidad, un realismo inusitado en el género, escenas grabadas cámara al hombro que te transportan en medio de la acción y con una historia que crea debate, sólida y entretenida.

En definitiva, una película prácticamente redonda, sin fisuras, excelente y que seguro que encandilará tanto a los fans de la ciencia ficción como a cualquier espectador en general.

Donnie Darko

Brillante rompecabezas (9).

Un brillante rompecabezas donde todo encaja, donde todo tiene sentido y donde no se comete trampa alguna, algo muy habitual y casi siempre obligado en muchas películas que basan su historia en una historia que se resuelve al final.

Consigue dentro de un ambiente cotidiano una atmósfera asfixiante por momentos, tensa, desconcertante. Jake Gyllenhaal compone un personaje perfecto, alguien, creible, realmente redondo y la historia, a pesar de su evidente complexidad puede lograrse entender sin llegar a tener que llegar a realizar un esfuerzo excesivo, aunque es cierto que tras el primer visionado, que te deja un poco descolocado y con la extraña sensación de haber visto algo grande, muy grande, pero que sólo has contemplado un pequeño atisbo de toda esa grandeza, vamos como la punta de un iceberg, es recomendable un revisionado para recolocar todas las piezas perfectamente ordenadas. Pero a pesar de requerir este esfuerzo es un película que logra entenderse, no como, por ejemplo, Primer, donde necesitas obligatoriamente una hoja de ruta si no quieres perderte en una historia que se retuerce sobre sí misma.

En definitiva, un juego inteligente, entretenido, intrigante, bien rodado, muy interesante y que sin duda creo que merece la pena ser vista, que te obliga devanarte un poco los sesos y que seguro que no te dejará indiferente, a mi me encantó.

Indiana Jones: En busca del arca perdida

Entretenimiento en estado puro (8).

La primera película de la saga del arqueólogo supuso el nacimiento de un mito, uno de los iconos del siglo XX y gran parte de esta enorme repercusión se la debe a este primer film, donde se define la imagen y personalidad del intrépido protagonista y que nos brinda, muy posiblemente, la mayor cantidad de escenas emblemáticas, y que por lo tanto persisten en la memoria del espectador, de toda la saga.

La película basa gran parte de su éxito en dos piedras angulares, la primera es el personaje principal, carismático, locuaz, bribón y, lo más importante, capaz de llenar por si solo toda la pantalla, gracias a su medida imagen y a la brillante interpretación de Harrison Ford.

El segundo punto clave donde la película cimienta su éxito es en la trepidante historia, que salta con maestría y fluidez de una escena de acción a otra aportando momentos cada vez más espectaculares.

Finalmente mencionar que tanto la realización técnica, como la fotagrafia, decorados y efectos especiales (para la época) resultan excelentes, lo que termina de confirmarnos que estamos ante un producto de enorme calidad.

Ahora bien, a pesar de todo lo dicho la película tiene defectos, la mayoría de ellos secundarios en un producto de estas características, pero que no por ello deben ser obviados, empezando por unos villanos, y secundarios en general, completamente planos e incapaces de generar ningún interés, con la excepción, quizá, de Marion, y siguiendo por la infinidad de licencias y ligeras trampas que se permiten Lucas y Spielberg para que su protagonista pueda sortear todas las trabas que se encuentra, y que si bin resultan necesarias para dotar de dinámismo a la película tampoco es menos cierto que perjudican a la veracidad y, sobre todo, a la coherencia de muchas escenas.

Dicho esto no voy a negar que disfruto como un crio cada vez que la veo y que esto es lo único que busco en ella y, además, también creo que es lo único que pretendían sus creadores.

En definitiva, un entretenimiento mayúsculo, pero no una película redonda.

Se7en

El pecado es no verla(9).

Una película redonda, construida para atrapar al espectador, mantenerlo en tensión, sorprenderlo con giros muy medidos y creibles y llevarle a uno de los mejores finales que una película de este genero haya tenido jamás sin que durante todo ese viaje haya podido apenas pestañear.

Kevin Spacey confecciona uno de los villanos más interesantes que recuerdo junto con el gran Hannibal Lecter, un personaje tan brillante como trastornado, con un peculiar sentido de la justicia e incluso de la victoria, un personaje tan hábil y manipulador como cruel y, a su modo, coherente, un personaje que además va acompañado de una interpretación excelente y que nos brinda un discurso en el tramo final impagable.

Mientras Morgan Freeman nos ofrece otra interpretación a su nivel habitual, pero quizá, si hay que ponerle un pero a esta brillante película, este pero lo encontramos en Brad Pitt, y antes de continuar digo que me parece un buen actor, muchas veces infravalorado, pero en está película los críticos tienen razón, su interpretación es muy irregular, por momentos buena, en otros no te lo crees y en el resto del metraje se limita a cumplir, el problema es que uno de los momentos en que no te lo crees es la escena final, el colofón a la película y donde termina completamente eclipasado por el gran Kevin.

Técnicamente, como todo lo que hace Fincher, es impecable, la fotografia oscura, tétrica y asfixiante termina por convertirse en un personaje más de la película, el ritmo, como ya he dicho, es sostenido y vibrante a la vez, y, en definitiva, está película termina resultando un expriencia totalmente absorvente que te transporta durante dos horas a su propio universo, un universo oscuro, tétrico, propio, tan lejano como extrañamente próximo y que consigue que termines la película con un nudo en el estómago mientras terminas de asimilar como todas las piezas del puzzle encajan milimétricamente, simplemente, una de las mejores películas de la década de los 90.

Match Point

Este Woody sí me gusta (10).

Admito no ser un gran fan de Woody Allen, simplemente su humor no me llega y de hecho las comedias con las que más he disfrutado son las que se consideran obras menores dentro de su filmografía como son Scoop o Granujas de medio pelo, de modo que al ver que Woody se animaba a dejar de lado la comedia para adentrarse en un género más de mi agrado decidí darle una oportunidad y la verdad es que la experiencia fue inmejorable.

Match Point es una película casi perfecta, Woody Allen crea una atmosfera oscura, realista, donde los diferentes personajes encajan a la perfección, la fotografía es excepcional y el ritmo de la película constante, sostenido, algo lento, pero que consigue atraparte cada vez un poco más hasta que estás metido completamente en la historia, la dirección de actores es impecable (un actor tan limitado como Rhys Meyers le debe medía vida a Woody Allen) y algunas escenas deben quedar como ejemplo de como hacer buen cine de ahora en adelante (la escena del ping-pong que sirve como presentación al personaje de Scarlett o el sugerente inicio sobre como el azar delimita la delgada línea entre el éxito y el fracaso son buenos ejemplos de ello) y para terminar la guinda la pone un final redondo, inesperado y sorprendente, pero natural y coherente, una maravilla.

En definitiva, una historia que lo tiene todo, amor, ambición, deseo, todo ello mezclado con elegancia y él saber hacer de un genio detrás de las cámaras, buenas interpretaciones y además presenciamos a Scarlett Johansson en su papel más sugerente. En mi opinión la mejor película del director de Nueva York, aunque quizá sea cierto que no sepa valorar las otras como se merecen.

El club de la lucha

Alienación aderazada con mucha violencia, la naranja mecánica de nuestros tiempos (10).

Una de mis películas favoritas, realmente adictiva, interesante y que sabe cómo jugar con el espectador con un final redondo y que da pie a posteriores revisionados para terminar de apreciar la enorme grandeza y perfección en el montaje y el guión de una historia casi perfecta.

Una película que propone una interesante metáfora de como la sociedad nos atrapa, nos etiqueta y nos encasilla y como nos es casi imposible salir de este marco preestablecido, que sólo una situación radical nos lleva a salir de ella y que difícilmente alguien se atrevería a cambiar esa dinámica por sí solo.

Todo esto aderezado con unas interpretaciones magníficas, Norton exhibiendo su nivel habitual y Pitt volviendo a demostrar que es algo más que una cara bonita.

Y para rematar la película es realmente entretenida, técnicamente impecable y muy disfrutable, todo en ella está justificado, incluso la extrema violencia de algunas escenas con el mensaje que hay tras ella, una de mis películas favoritas, una obra maestra dentro del cine contemporáneo y una obra ineludible.

Añadir antes de dar por concluida esta crítica que si las imágenes crudas y excesivas que propone el film os pueden condicionar en exceso y resultar lo suficientemente desagradables como para creer que no justifican el resto de la película y que es una licencia innecesaria del director, pues no veáis la película ya que difícilmente la disfrutaréis, pero recordad que no siempre lo bonito, pulcro y agradable, en arte y expresión es lo mejor y más idóneo para transmitir según que mensaje.

Lost in translation

Su grandeza está en los pequeños matices (9).

Pocas veces una película consigue transmitir tanto con una historia tan sencilla, casi casi minimalista, pero que esconde una infinidad de matices y posee una atmosfera que baila entre la nostalgia y la esperanza que la hacen completamente cautivadora.

Pocas películas han conseguido nunca describir de una forma tan acurada y a la vez transmitir de una forma tan directa los sentimientos de dos personas moviéndose por un sitio que les resulta extraño, desubicadas, en un momento de sus vidas donde todos sus valores parecen tambalearse y de esta situación de confusión y cierta nostalgia nazca una historia de amor imposible, pero que en manos de Sofía resulta totalmente creíble y cercana.

Una película que baila entre la comedia y el drama, que consigue que hacerte sonreír mientras eres consciente que el final no será feliz al uso, una película cuya grandeza está en los pequeños detalles, juegos de miradas, complicidad entre los actores, el papel de un enclave como Tokio en la propia personalidad de la película... que dan como resultado una película cautivadora e irónicamente optimista.

Su único defecto es que si no eres capaz de dejarte atrapar por su brillante atmosfera y sentir empatía por la pareja protagonista, algo relativamente sencillo ya que tanto Bill Murray como Scarlett bordan sus papeles, la película puede resultarte lenta y aburrida e incluso llegar a tener la sensación de que no te están contando nada, pero repito, está es una película cuya grandeza radica en pequeños matices, la historia que te cuentan es sólo una excusa para plantearnos a dos personajes en un lugar extraño, en un momento de desorientación de su vida cuyo encuentro les ayuda a reubicar todo su mundo y a poner las cosas en su sitio, y todo eso lo consigue de un modo cercano, ameno y cautivador, pero para eso debes entrar en el juego que te propone Coppola.


Dazed & Confused

Una auténtica película de adolescentes (8).

Una película entretenida, sencilla, cercana y muy amena, contada sin grandes pretensiones y que posiblemente consiga más de lo que pretende.

Es algo más que la típica película de adolescentes, mucho más creible y real que la mayoría, con los personajes menos segregados y estereotipados que de costumbre aunque aparezcan inevitablemente los distintos roles, es decir, los jugadores del equipo de futbol, los freaks, el chulillo de turno, las animadoras... Pero a diferencia de en otras películas aqui todos se mezclan y se comportan de forma mucho más natural, la etiqueta no hace el personaje, si no que simplemente es un trazo más dentro de la personalidad de cada uno de ellos, lo que dota a la película de una frescura y naturalidad francamente inusual.

Otro gran acierto de la película es como consigue que todo el mundo pueda verse reflejado en alguno de los personajes y como muestra, que a pesar de las modas y tendencias, los roles permanecen con el paso de los años, que nada es tan distinto en el fondo y que sólo cambia la fachada, no deja de ser curioso como mientras te sorprendes de sus prendas y forma de vestir, en el fondo no puedas evitar asociar cada personaje, de una manera bastante acurada, a alguién conocido o incluso a uno mismo.

Sobre la trama no hay mucho que comentar, no es original ni novedosa, nos relata el último día de curso en un instituto de los años 70 y la fiesta posterior, bebe descaradamente de las fuentes de American Graffitti, pero aún asi la película es sumamente recomendable, aunque el hecho de que tenga una fuente de inspiración tan clara me impide darle mayor nota, de todos modos, muy entretenida y hasta cierto punto, entrañable.

American Psycho

Incomprendida (8).

Todo el mundo tiene un película incomprendida según él, y floja según el resto de la gente, entre sus favoritas, está es la mia.

La verdad es que nunca he entendido la crítica tan severa, sobre todo por parte del público, que sufrio este film, supongo que la culpa de este hecho, en gran parte, es que la gente se esperaba otra cosa, y debo admitir que yo también me esperaba algo distino, pero sin duda alguna, algo mucho peor.

Lo primero que voy a mencionar es la interpretación de Bale, simplemente brillante, enorme, hace totalmente creible su asesino, obsesivo, meticuloso, pero paradójicamente impulsivo, consigue mover a su personaje entre un toque macabro y un toque humoristíco que a mi me parece fantástico, realmente un interpretación de 10.

Lo siguiente a destacar es la fotografía, muy mesurada y sobria, realmente el trabajo realizado en este aspecto a mi también me parece excelente.

Finalmente dejo para al final la historia, una historia que te atrapa poco a poco, absorvente y fascinante al principio e impactante y tensa cuando se acerca a su desenlace, el reflejo del mundo yuppie a lo largo de la historia, y del materialismo exacerbado de nuestra sociedad es la guinda a la ambientación de la película.

En definitiva, una película que yo recomiendo encarecidamente siempre y cuando alguien no espere la típica película de terror adolescente.

American Beauty

Imprescindible (10).

Una película que mientras cuenta una historia entretenida e interesante va dando puñaladas precisas y certeras a casi todos los aspectos de la sociedad occidental, centrándose en una zona residencial acomodada de una ciudad de Norteamérica, pero fácilmente extrapolable a muchos países de los llamados desarrollados.

La película, sin optar nunca por un tono agresivo o contundente va retratando cada uno de estos puntos de una forma irónica y que a pesar de su contundencia dudo que incomoden a nadie, no deja títere con cabeza, la homofobia, la infelicidad en el trabajo, la infelicidad en el hogar, las falsas apariencias, la insatisfacción con el propio cuerpo, las drogas como evasión a la realidad... todos estos aspectos aparecen en esta película, y todos son tratados con elegancia, pulcritud y humor, en un equilibrio que en mi opinión es muy difícil de conseguir.

Si a todo esto le añadimos una historia entretenida y muy bien contada, unas actuaciones excelentes y una realización técnica impecable nos encontramos ante una de las mejores películas de los noventa, es más, yo diría que esa fue la película de los noventa, ya que más allá de su calidad fue posiblemente la primera que consiguió una crítica mordaz e inusualmente cómoda a lo que podríamos llamar el sueño americano, que cada vez se parece más al sueño europeo.