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District 9

De más a menos (7)

El planteamiento de la película es relativamente innovador y es que partiendo de un inicio en clave de falso documental logra, de un modo dinámico y fluído, introducirnos los principales protagonistas y toda la trama inicial, además con las dosis justas de humor y acción para que esta primera parte no sea demasiado pesada y consiguiendo a base de intercalar escenas propias del documental con escenas propias de una película más convencional de modo que, poco a poco, las segundas tomen el protagonismo respecto a las primeras un paso suave a una segunda parte mucho más convencional, y aquí es donde se encuentra el mayor pero de la película.

Y es que mientras la primera parte es brillante, explicando de un modo interesante y dando la información justa en cada momento para que el espectador siga queriendo tirar del hilo, la segunda es demasiado convencional y padece de muchos de los defectos de las películas del género. En otras palabras, cuando el ritmo se acelera y el thriller deja el paso a la acción, la película empieza a perder coherencia, detalles importantes se pasan por alto (¿por qué los extraterrestres no utilizan sus armas?) y además se toman demasiadas licencias en las escenas de acción que hacen que la película vaya perdiendo paulatinamente el tono de absoluta verosimilitud del que había hecho gala hasta entonces.

Aún así la película sigue siendo muy recomendable, por su planteamiento novedoso, pero, sobre todo, muy bien llevado y que únicamente termina flojeando cuando se decide optar por el planteamiento más convencional en el tramo final que acelera la película innecesariamente y vuelve el argumento demasiado plano y previsible sin terminar de dibujar personajes que hubiesen podido resultar interesantes (por ejemplo el suegro resulta demasiado estereotipado) y el final algo precipitado.

Sin embargo, pese a todo, muy posiblemente terminará siendo la mejor película de ciencia ficción del año y por lo tanto una cita ineludible para todos los amantes del género.

Up

Pixar mantiene el listón (9).

Tras la excelente Wall-e, temía que Pixar en su siguiente producción bajase el pistón y volviese a un tipo de producto más enfocado directamente al público infantil como podía ser Ratatouille, por suerte, se han decidido por seguir la línea de su anterior trabajo y ofrecer una película de animación para adultos con la que los niños puedan disfrutar.

Las similitudes con Wall-e son múltiples. Como en su anterior producción se observan claramente dos partes. La primera, donde se nos introduce la historia y los personajes es donde la película brilla con más fuerza. En escasos minutos nos cuenta la historia de una pareja que se conocen de niños, se enamoran, viven toda una vida juntos, con sus alegrías y sus penas y, sobre todo, sus ilusiones frustradas. En escasos veinte treinta minutos nos dibujan una historia de amor auténtico mucho más tierna que la de muchos pastelones románticos. Luego terminan de dibujar el personaje principal de una forma directa, divertida, un viejo cascarrabias nostálgico que a los niños provocará risas y a los adultos sonrisas agridulces, un personaje, que dentro de la limitación de su público potencial, recuerda al personaje de Eastwood en Gran Torino.

Y luego empieza la segunda parte, y como en Wall-e, aquí la película pierde fuelle, pero en esta segunda parte, bien sea porque la primera parte de Wall-e es excepcional, bien sea porque esta película está mejor llevada, no se acusa tanto el cambio de ritmo. En esta segunda parte aparecen la mayor parte de concesiones al público infantil, los chistes, las persecuciones, la acción, el villano (más humano que de costumbre y con una historia verosímil detrás), pero en todo momento hay especial cura por lo que significa el pasado y las ilusiones del abuelo representadas en esa casa y como consigue superar a través de sus nuevas experiencias y amigos la perdida de su amada representada por esa casa.

Como Wall-e, una película especialmente recomendable para adultos y que los niños van a disfrutar sin problemas.

¿Qué les pasa a los hombres?

Típica y tópica, pero ofrece unos cuantos pares de razones para verla (6).

Bueno, lo admito, si me decidí a ver esta película fue por el reparto... y es que razones ofrece, y a pares. Dicho esto, no esperaba mucho de la película y quizá por eso no me haya defraudado en absoluto.

La película recorre todos los lugares comunes de las relaciones de pareja, intenta dar la vuelta al tópico cayendo en el tópico para terminar otra vez en el tópico. En otras palabras, una película previsible hasta en el más mínimo giro de su guión.

Ahora bien, a pesar de todo, resulta una película simpática, sin muchas pretensiones y con algunos diálogos y situaciones interesantes. Algo larga para el producto que es, pero a pesar de eso no llega a hacerse pesada, es entretenida. Los incisos que abren cada una de las situaciones que refleja la película muy posiblemente sean los mejores momentos, aunque al tener formato de monólogo y ser completamente accesorios a la trama sería para colgar al guionista si no fuesen buenos.

Por todo lo demás, pues otra comedia romántica al uso con pretensiones de análisis sociológico desenfadado, pero que no llega ni tan siquiera hurgar en la superficie, aunque dudo que nadie se lo vaya a pedir, divertida, entretenida y amena, por todo lo demás prescindible y previsible, pero para pasar un buen rato no está nada mal.

Difusa, distante y fallida (3).

Otra película sobre el régimen nazi. Otra película que pretende abordar esa parte que menos se ha explotado: el como el pueblo alemán sucumbió a las ideas de Hitler. Otra película que parte de un gancho aparentemente fuerte, para no ofrecer nada significativo.

La historia de este profesor de literatura es difusa, el metraje avanza dando trompazos entre los diferentes frentes que componen la vida de este profesor, pero lo hace de un modo tan brusco y a la vez tan superficial que no llega a decirte nada. Ni el retrato de la familia desestructurada, ni las escenas con la joven amante que parece que debe devolverle la ilusión, ni la relación con el amigo judío, ni las contradicciones que le supone relacionarse de un modo tan cercano con el régimen nazi, llegan al espectador con la suficiente fuerza.

Viggo interpreta un personaje apático con una interpretación anémica, eso podría parecer bueno, pero no, no lo es. Su interpretación es plana, no se percibe ningún cambio, ni un sólo matiz en cada una de las diferentes situaciones antes mencionadas, simplemente pone esa cara de compungido perenne y pose dubitativa suceda lo que suceda. Nada parece turbarle ni sosegarle, des del inicio de la película no se aprecia progresión o cambio alguno en su personaje, siempre es el mismo, en todos los aspectos, no cambia ni su estado anímico, ni su pose, ni su cara de pena, nada.

La historia, pues como la actuación de Viggo, anémica, pasa, se sucede, se olvida. No llega a emocionar en ningún momento, y escenas para ello tenía unas cuantas, pero no llega. Y es que ni tan siquiera me atrevería a considerarla fría, porque una historia de este tipo está claro que exige de otro tono, por lo que el único adjetivo que me queda es: fallida.

Star Trek 2009

Comentario de un no Trekkie (6).

Pues eso, el título lo deja claro, éste, mi comentario, es el comentario de alguien que no es aficionado a la serie, y que de hecho es un prácticamente desconocedor de la misma más allá de haber visto poco más de una decena de episodios sueltos en televisión.

De este modo, debo decir que en esta pequeña reseña, el análisis de la misma será en la línea de los que hago cuando veo una película basada en un cómic que no he leído y la comparación será poniéndola en el marco de otras películas de ciencia ficción fantástica que ante todo buscan el entretenimiento.

Desde este punto de vista, puedo decir que, como casi todo proyecto donde está detrás JJ, al menos ofrece un entretenimiento solvente, una trama sencilla, que se sigue con facilidad, interesante, pero en la que por desgracia no se profundiza en exceso, todo esto aderezado con imágenes espectaculares y mucha acción. Una película que pese a sus dos horas de metraje, una vez empieza se pasa prácticamente en un suspiro y una vez recién salido del cine sales con la impresión de haber visto algo realmente mejor de lo que realmente ha sido.

Porque en el fondo, la película no deja de ser una historia de aventuras con todos los ingredientes típicos y bastante estereotipada, incluso en sus giros, pero que más allá del estereotipo no ofrece nada. El protagonista de infancia atormentada, un antagonista a su lado que viene a ser en muchos aspectos su reverso, y un malo mononeuronal al que se le pretende dar algo de profundidad en su obsesión debido a una injusticia cometida años atrás que termina convirtiéndose en un ser desquiciado. A partir de estos elementos, mil veces vistos, se construye una historia plana, con toques de humor, giros mesuradamente previsibles y un desenlace satisfactorio (y algo precipitado) que deja al espectador con un buen sabor de boca.

En definitiva, una película hecha con el mismo molde que se hacen el resto de éxitos en la factoría de Hollywood, aunque debe admitirse la virtud de saber seguir la pauta con maestría, que también tiene su mérito.

La sombra del poder

Hay veces que la tuerca ya está suficientemente firme (6).

Con la mayoría de thrillers me sucede algo que nunca terminaré de entender. ¿Por qué los guionistas siempre creen que un salto mortal con doble pirueta donde te rompes el cuello es mejor que una simple voltereta bien ejecutada de la cual sales airoso?

Y es que este thriller es un magnífico ejemplo de como crear una película con una atmósfera que te atrapa poco a poco, lenta, que se toma su tiempo para plantear cada aspecto de la película, pero que no aburre y consigue que te intereses por la historia. Una historia que mientras se construye va atando cabos de manera lógica y consistente, que conduce al espectador hacia una solución plausible, para, de repente, en los últimos cinco minutos, dar un volantazo y replantear todo el esquema, hacerlo encajar todo con calzador y dejar al espectador tan sorprendido, como desubicado y finalmente, engañado, con una cierta sensación de estafa.

Porque, si bien es cierto que la película y su final no es, ni por asomo, tan rocambolesco como el de "Seduciendo a un extraño" y la película, en líneas generales, está mucho mejor construida que la reciente "Duplicity", lo cierto es que ese último giro final, en mi opinión innecesario, hace que, a ojos del espectador, la película pase de ser un sobrio e inteligente thriller, a un castillo de naipes levantado sobre cimientos resbaladizos.

Y es que hay veces que la tuerca ya está lo suficientemente firme, y darle otra vuelta más, para lo único que sirve es para que reviente la tubería.

Por lo demás, la película lo tenía todo para ser una muy buena película, historia interesante, buenas interpretaciones, guión sobrio, atmósfera atractiva, ritmo adecuado... pero el final, termina por estropear la buena impresión que se va cuajando a lo largo de todo el metraje.

Duplicity

Pólvora mojada... (3)

A pesar del cásting prometedor, a pesar del interesante debut del director con una película de temática (que no tono) similar como era Michael Clayton y a pesar de llegar a resultar razonablemente entretenida y ágil, la película hace aguas por todos lados.

La fórmula escogida es una fórmula agotada, y si está mal llevada deja un mal sabor de boca. Se puede construir un castillo de naipes, un guión que sea puro artificio, pero que si atrapa y aunque sorprendente y preparado el espectador lo acepta, la película puede resultar satisfactoria aunque sea como mero entretenimiento. Películas como "El caso Slevin", "Confidence" o "Sospechosos habituales" son buenos ejemplos de ello. Ahora bien, si construyes tu película basándote sólo en fuegos de artificio, sin conseguir atrapar al espectador, sin que el espectador se crea la trama y que además se pase gran parte del metraje esperando un giro que poco le interesa, es que algo has hecho muy mal, aunque por el camino ofrezcas un entretenimiento razonable.

Y este es el principal problema de Duplicity, la historia te importa poco, la pareja protagonista, cuya principal baza debería ser transmitir cierto carisma, carece por completo de él. Giamatti y Wilkinson se quedan en secundarios, perdon, segundones, de lujo. Y el guión parece que sólo se preocupa en ofrecernos unos cuantos discursitos rimbombantes que no sólo no llevan a ningún sitio sino que restan la poca credibilidad que podía tener la película. Lo que si unimos al hecho de la elección de un montaje videoclipero con un ritmo algo lento terminas encontrándote con un producto que ves sólo porque te hace pasar el rato. Una película cuya historia parece exigir un esfuerzo para seguirla que des del primer momento que no te apetece hacer y que cuando termina el film te alegras de no haber hecho.

En definitiva, una película que basa toda su fuerza en una estructura agotada y descuidada y en dos actores cuyo carisma y química agotaron en closer, el resultado una película más que mediocre, previsible dentro de su sorpresa (no sabes cual será el giro, pero sabes que va a haber uno, pero ni tan siquiera te molestas en plantearte cual) y relativamente ágil y entretenida, pero aún así lenta y torpe comparada con otras películas similares. En otras palabras, una película prescindible que sólo sirve para pasar un rato agradable con el que no quieras pensar mucho, porque aunque estoy seguro que la intención de la película era justo lo contrario, lo cierto es que lo primero que haces es poner el piloto automático hasta descubrir el final, sea cual sea.

The Wrestler

El ídolo y el antihéroe (8).

Una historia aséptica, despojada de virtuosismos vacuos, una película que no parece de Aronofsky, y no voy a decir que eso sea necesariamente malo, Pi es una excelente película, pero lo cierto es que esta historia lo agradece.

Una narración cruda de la vida de alguien que en un momento de su vida fue un ídolo, pero que el tiempo convierte en un fracasado que vive anclado en ese pasado glorioso. Un hombre que quiere seguir adelante haciendo lo que ha hecho toda su vida, lo único que cree saber hacer, lo único para lo que vale. Un hombre que pese a ser la sombra de lo que fue, vive aferrado a su pasado, creyendo que esa es su única alternativa para poder seguir viviendo, para que merezca la pena seguir viviendo. Sólo un hecho de fuerza mayor le obliga a replantearse esa vida, y cuando lo hace descubre que está solo, que reconstruir lo que ha perdido por el camino, lo que ha dejado que se marchite no es tan fácil. Ve los errores que ha cometido, los errores que aunque no quiera vuelve a cometer. Consigue ver esperanza en su hija, se hace ilusiones con la posibilidad de reconstruir su vida al lado de una stripper que también vive atrapada en un mundo que quiere abandonar, y termina por darse cuenta, que por mucho que lo desee, quizá él sólo ha nacido para una cosa, luchar.

Un radiografia del mundo de wrestling, del espectáulo de cartón piedra que es, de lo que hay detrás, y de lo que sucede con alguna de sus figuras. Randy es un personaje entrañable, Rourke hace un papelón, Tomei cumple y alegra la vista, y al final te quedas con la sensación de haber visto un pedacito de cruda realidad que termina con un final redondo, abierto, donde la esperanza o falta de ella queda a gusto del espectador.

Una película que quizá no se pueda alabar por su originalidad, las historias de fracasados es uno de los temas más recurrentes de la historia del cine y la literatura. Una historia que hasta un cierto punto sigue una pauta perfectamente establecida, pero aún a pesar de no rehuir ciertos lugares comunes (la familia desestructurada, la soledad, la mirada al pasado) si evita algunos convencionalismos (el desenlace, la solución al conflicto...) emociona, llega y te hace pensar.

La mejor película de Darren.

Watchmen

Una cuestión de carisma, o más bien de falta de él (6).

Vaya por delante que no he leído el cómic, por lo que como digo siempre, esto es simple y llanamente la crítica de la película como película, ya que carezco de todo para juzgarla como adaptación.

Una historia bien desarrollada, una ucronía interesante, muchos personajes con su trasfondo que contar, unos sucesos interesantes detrás de ellos. Y un ritmo conseguido que hace que no te aburras a pesar de sus casi tres horas de duración. ¿Pero, a pesar de todo esto, se puede considerar satisfactoria una película de superhéroes cuyos personajes carecen por completo de carisma?

Porque esa es la principal duda con la que he salido del cine, y en esta película este detalle es especialmente sangrante cuando quiere incidir tanto en su pasado, en su contexto y en lo que los ha llevado a ser lo que son. Porque si bien es cierto que ves sin mirar el reloj todo lo que sucede en pantalla, lo cierto es que al terminar la película ya has olvidado la mayor parte de lo que te han explicado. Y lo has olvidado porque forma parte del pasado de unos personajes insulsos, carentes de interés. Sólo se salva Rorschach y en menor medida el comediante. El Dr. Manhattan es el personaje más insulso que recuerdo. Ozimandias el villano tratado con mayor indiferencia que he visto en una película de superhéroes, sin apenas peso en la historia. Y Júpiter y el Búho parecen meros figurantes. Por lo que al terminar la película, pese haber pasado un rato (un largo rato) agradable, lo cierto es que recuerdas muy poco.

El siguiente pero que le pongo a la película es el desenlace. Tanto metraje, tanto mimo a unos personajes que por la impresión que causan parece que no lo merecen. Tanto empeño en contextualizar la historia, para desembocar en un desenlace precipitado, tramposo y por si esto no fuera suficiente, resuelto de modo simplón y artificioso. Un desenlace que termina dejando un sabor casi más agrio que dulce del film.

La película tiene virtudes. Con la saga Batman de Nolan es la película que cuenta una historia más compleja y cuidada, aunque parece que falte otra hora más de metraje como mínimo para que resulte consistente y se puedan apreciar todos sus matices. Resulta muy entretenida sin abusar de escenas de acción. Y visualmente es muy agradable. Pero toda la épica que pretende evocar, todo el gigante argumental que pretende levantar, descansa sobre pies de barro, los personajes hacen aguas por todos los sitios. La mayoría de ellos no llegan a importarte en ningún momento, lo que no sólo convierte en olvidable gran parte del metraje, sino que realmente lo olvidas.

Gran Torino

Una obra menor... ¡Y un jamón! (8).

Y pensar que esta era la película pequeña, más personal y con menores pretensiones que filmaba Eastwood este año...

Porque señoras y señores de menor no tiene nada. Bueno, quizá las escasas pretensiones de un historia sencilla y bien contada. De una historia tópica y otras veces vista, pero en la que Eastwood, haciendo gala de un gran sentido del humor se da un homenaje mientras entre risas y sonrisas presenciamos un drama con más profundidad y matices de lo que uno podría esperar.

En Walt vemos a Harry el sucio, vemos a todos los grandes héroes, secos, llenos de aristas, que bajo un apariencia ruda esconden un buen corazón. Y lo vemos en el ocaso de su vida, vemos a todos y cada uno de esos personajes reflejados en un hombre íntegro, pero lleno de fobias, que debe afrontar sus conflictos y superar sus prejuicios. Racista, mal padre, antipático, pero también un hombre noble y disciplinado, de valores sólidos y personalidad fuerte. Un hombre hecho a sí mismo que en el ocaso de su vida termina dándose cuenta de muchos de sus errores... errores que como siempre, termina por enmendar a su manera.

Una película divertida, emotiva, con un Eastwood enorme interpretándose por enésima vez a sí mismo. Un Eastwood fiel a sus principios. Una película que pese a no innovar a ningún nivel. Que pese a ofrecer algo ya conocido, algo previsible, terminas viendo con simpatía y con cariño. Una película donde Eastwood, por enésima vez nos brinda su última gran interpretación, al menos hasta que la productora vuelva a exigirle una cara famosa para financiar su siguiente proyecto. Una película sin grandes pretensiones donde Clint se da un gran homenaje a sí mismo. Ojalá todas las obras menores de todos los grandes directores fuesen tan buenas como ésta.

Altamente recomendable.

Slumdog Millionaire

Pólvora made in India. (Se nota que no es china) (6).

Partiendo de la base que la película en sí se basa en un artificio, en querer dar una vuelta de tuerca más de lo debido y por lo tanto no pretende ser en ningún momento verosímil y lo único que pretende es crear un juego para contar una historia encadenada a base de flashbacks, debo admitir que la película me ha gustado, aunque me haya dejado un sabor agridulce.

La película es vibrante, atractiva y previsible. La película cuenta la trama con soltura, pero los personajes resultan demasiado simples y lo que debería salvarla en este aspecto, es decir, la carga emotiva, el creernos la historia de amor entre Latika y el chico del té, no es ni de lejos suficiente. No nos llegamos a creer esa historia y no nos la creemos porque se nos muestra demasiado dispersa entre las múltiples escenas, no vemos como crece y madura. No hay nada que nos lleve a creer de ahí florezca una historia de amor tan intensa, al menos por las dos partes. Y claro, si el principal sostén de la trama flojea, si no te crees el quid de la cuestión y además todo se construye alrededor de un castillo de fuegos artificiales, pues terminas con la sensación de haber visto una película muy entretenida, dinámica, pero demasiado vacía.

Pero a pesar de todo eso, a pesar de no ser la gran película que se podría esperar, no la considero mala. Su envoltorio, como ya he dicho es excelente, es muy entretenida. Aunque tienes por seguro que el desenlace va a ser al uso, aguardas con atención la siguiente escena, y aunque los personajes estén dibujados en base a estereotipos sirven para conducir la trama con firmeza.

La película tiene muchos defectos, tiene muchos defectos para ser la gran película que nos han querido vender, pero termina siendo un entretenimiento notable y visualmente muy agradable, retrata la faceta más conocida de la india superficialmente y te da un paseo por los bajos fondos a ritmo de videoclip. Te mantiene atento a la pantalla mientras dura y se olvida rápidamente una vez finalizada, ofrece lo justo con un mejor envoltorio. No diría que sea una película especialmente recomendable, pero sí fácilmente disfrutable, y la mayoría de veces eso es lo primero que uno espera cuando acude a una sala de cine. Un bonito espectáculo, agradable, superfluo, simple y que parezca que te da algo más.

Dicho esto y para concluir, la película hubiese sido mucho mejor si en vez de centrarse tanto en construir un montaje dinámico y entretenido se hubiese centrado en un mejor dibujo de los personajes y de la historia de amor entre los protagonistas. Sólo que el espectador fuese capaz de creerse ese punto la película ya se acercaría un poco a las expectativas que genera.

Un clásico instantáneo (10).

La verdad es que fui a ver esta película con las expectativas con las nubes. Todo lo que había oído de ella me obligaba a esperar lo máximo. Magníficas críticas para una película de uno de mis directores favoritos, y ya se sabe que cuando una va a ver una película con las expectativas tan altas es relativamente fácil que termine, en mayor o menor medida, decepcionado.

Nada más lejos de la realidad, Benjamin Button es muy posiblemente la mejor película del año y, a falta de ver algunas de las candidatas, de momento la máxima favorita a los Oscars, una delicia de película que pese a su metraje no se hace corta, que pese a su extensión mantiene el interés, que no pierde ese ritmo sostenido con el que personaje va creciendo y con él lo hace todo lo que le rodea. La película no desfallece en ningún momento, te mantiene siempre dentro, pero de un modo natural, quieres acompañar a Benjamin más que saber lo que le va a suceder, no estás interesado porque te muestras expectante, estás interesado porque los personajes son cautivadores y la historia se cuenta con un ritmo sostenido que evita que te salgas de ella.

Y mientras el ritmo de la película se muestra constante y preciso, la carga emotiva va creciendo, los primeros años de la vida de Button sirven para ambientar, para situarnos, pero una vez rejuvenece lo suficiente para acercarse a su madurez. Una vez los relojes biológicos de los dos protagonistas se acercan a la edad en que la historia de amor es completamente plausible, una vez te la crees y empieza importarte, es cuando la película empieza a llegarte con más fuerza hasta un desenlace que te mantiene durante largo rato con un nudo en la garganta.

Una película que cuenta además de con una historia bien contada, con una realización técnica impecable, con algunas imágenes de una belleza impagable y con unas interpretaciones del dúo protagonista de oscar.

Me desharía largo rato en elogios hasta esta película que va directamente de cabeza a mis favoritas, supongo que es demasiado pronto para decir que es MI FAVORITA, pero no es descabellado que cuando la revisione pase a serlo, sino mi favorita, al menos alcanzar el pódium. Una obra maestra a la que el único pero que le encuentro es que nunca me ha terminado de convencer esas estructuras en flashback constante y que quizá, al terminar la película, te quedas tan prendado de la historia de amor de los personajes que piensas que quizá no se ha incidido lo suficiente en su singularidad, que su vida a pesar de todo y hasta el tramo final se acerca incluso a la convencionalidad.

Pero es que la historia que cuenta está tan bien contada, que el hecho de que hubiese podido incidir en otros aspectos es algo absolutamente secundario, hubiese sido otra película, ya que ésta, más allá del hecho de que el protagonista sea un hombre que nace viejo y rejuvenece con todas las singularidades que eso conlleva, es una gran historia de amor.

Una película redonda, una obra maestra.

Frost contra Nixon: El desafio

Convencional y autocomplaciente (6).

Bueno, antes que nada decir que esperaba más, quizá algo distinto, quizá algo más arriesgado, quizá algo más que otro biopic convencional grabado con buen pulso y amparado bajo la sombra de una soberbia actuación.

La verdad, la película no es mala, pero es un historia, o un arquetipo visto una y mil veces, una película que se sustenta gracias a Langella y en que su director no ha puesto esmero alguno en arriesgar ni en forzar. Ofrece un magnífico retrato de Nixon, pero toda la atmósfera, la selección de las escenas, la manera de querer dar una jarra de agua fría y una de caliente, el esfuerzo por no posicionarse, un intento extraño de ser imparcial en todo momento termina por dar la sensación de ser una película complaciente, casi caritativa con Nixon, como demuestra la escena final, donde casi parece que se le retrata como un buen hombre víctima de sus circunstancias.

De este modo te encuentras con una película que pretende ser objetiva, pero a la vez es tremendamente maniquea con la figura de Nixon, parece barrer deliberadamente hacia un lado y trata al personaje de Sheen como una mera marioneta con suerte, como alguien a quien regalan la victoria.

Una película que regala tantas escenas intensas como prefabricadas y donde lo único que realmente merece la pena es la brillante interpretación de Langella y la tensión que se llega a respirar en algunos momentos de la entrevista.

Una película que mientas la vez causa una magnífica impresión, que te atrae dentro de la historia, pero que cuando termina te quedas con cara de, ¿a dónde querían llegar? ¿Tanto ruido para tan pocas nueces? Terminas realmente dudando de la intención de la película, y lo peor es que terminas creyendo que se moja, pero hacia el lado opuesto hacia donde te habían vendido.

Una película convencional que juega sus cartas con fluidez, que atrapa mientras dura el metraje, pero que una vez terminada genera dudas. Una película recomendable únicamente por la brillante actuación de Langella y a la que en mi opinión la nominación le queda muy grande.

Por cierto, mucha gente dirá que Rebecca Hall actúa como mero florero... y yo lo único que podré decirles es: ¡Qué florero más bello!

Un brillante acercamiento a los hechos... no así al héroe (8).

Esta película es una maravilla como narración de una sucesión de hechos. Una película que es un prodigio de ritmo, que sabe cuando frenar y recrearse en una escena, que maneja el tempo de manera excepcional para crear tensión e intriga, que narra con soltura la concepción del plan y su ejecución, que incide en sus virtudes y en porque salió mal y que trata de retratar los pormenores del asunto para que cualquier espectador pueda comprender todo lo que sucede en pantalla, pero sin profundizar en la complejidad y los entresijos del plan.

Valkiria, de este modo, podemos decir que es una gran película de Hollywood, ofrece entretenimiento, una excepcional factura, sentido del espectáculo y caras conocidas, y además trata con respeto una historia en la que no se permite muchas licencias, o al menos no se permite muchas de las que cantan.

Ahora bien, la película no es redonda, la película está perfectamente estructurada como narración, pero falla en la profundidad, el mimo con se ha tratado toda la sucesión de acciones para que atrapen al espectador y no sienta en ningún momento tedio falta en el dibujo y perfil de los personajes, que poco a poco vamos asociando a diferentes arquetipos, muy de una sola pieza. Cruise interpreta un héroe de firmes convicciones, inquebrantable, firme, con las ideas muy claras y en el que no se aprecia vestigio de duda o debilidad y que antepone sin dudar el futuro de Alemania al suyo propio. Un héroe completamente idealizado que termina por no resultar humano. Las escenas con su familia, sin sitio para las discusiones, con una mujer que comprende y acata lo que va a hacer su marido no ayudan a mejorar esa imagen y a dotar de humanidad al protagonista de la historia. Y lo peor es que esta descripción tan acurada como simplista se puede aplicar a todos y cada uno de los personajes, por lo que terminas teniendo la sensación de un punto de artificiosidad que emborrona un poco la impresión global que se obtiene de la película.

Una película por otro lado vibrante, entretenida, capaz de atrapar irremisiblemente al espectador y catapultarlo dentro de un thriller brillantemente construido, un engranaje perfecto, pero cuyos protagonistas terminan por no resultar lo suficiente humanos, lo suficiente de carne y hueso, como para que la experiencia que proporciona esta película sea completa.

Una película muy recomendable para pasar un muy buen rato en el cine, ideal para acercarse a la historia de esos hombres y querer saber más, pero que por desgracia parece más concebida como cine de puro entretenimiento que como cine con ganas de aportar profundidad a la historia.

Revolutionary Road

Retrato de la pareja perfecta e insatisfecha (9).

Una pareja atrapada en una vida cómoda y convencional que sueña con vivir una vida llena lejos de su hogar, que sueña con romper con todo para satisfacer sus verdaderas motivaciones y que al final el sueño se convierte en pesadilla.

Un muy buen retrato de lo que la mayoría de gente opta por vivir y muy pocos optan por romper, pues es difícil, muy difícil, y cuando son dos personas ya establecidas, con una vida anodina, pero plácida, las que deben realizarlo a la vez, cuando sólo una está convencida pueden surgir problemas.

Una película cruda, dura, que opta por mostrar el menor número de maniqueísmos posibles y que se ampara en la dirección sobria de Mendes y al genial trabajo de la pareja protagonista para componer una película fascinante.

Tiene defectos, es cierto, sobra el personaje matemático loco, que sólo sirve para explicitar lo que el espectador ya ve y comprende, lo que los personajes ya ven y comprenden y que sólo sirve como excusa para dejar claro lo que todo el mundo ve evidente y algunos diálogos y situaciones resultan un pelín demasiado literarios, aunque este último defecto lo suplen los actores haciéndolos creíbles.

Pero son defectos menores. La reacción de toda la sociedad a su utópico plan, la reacción de un DiCaprio que siempre tuvo dudas cuando surge una nueva posibilidad, y el cambio de opinión que experimentan los vecinos tras el desenlace que cierra la película en una magnífica escena es más que suficiente como para considerar está película una de las películas del año. Un año cargado de muy buenas películas.

No se hace larga, llega y conmueve. Poco más se puede pedir. Y añado, DiCaprio al ritmo que va, va terminar siendo un actor que marcará época, en esta película está enorme, hace tiempo que ha dejado de ser sólo una cara bonita... y lo mejor es que la Winslet no le anda a la zaga, ¿o debería haber invertido el orden de la frase?.

En definitiva, muy recomendable.

Resistencia

Se queda en un bonito envoltorio (4).

Buena fotografía, decentes actuaciones... y poco más, muy poco más. Parece mentira que se haya sacado tan poco de una historia tan interesante.

Y es que el problema radica en dos puntos: el guión y las licencias que se toma el mismo que le hacen perder toda la credibilidad además de retratar a los personajes de un modo distante y narrar los acontecimientos de un modo atropellado, pero sobre todo lento, de modo que como retrato fidedigno se tambalea y hace aguas por todos sitios por no cuidar pequeños detalles que terminan resultando cantosos y como entretenimiento termina haciéndose larga y aburrida. No explica lo suficiente muchos aspectos de la supervivencia del grupo y además resulta dispersa sin profundizar en ningún aspecto.

Intentan retratar al pueblo judío, o una parte de él, saliendo del estereotipo que nos han ido vendiendo y termina cayendo en todos los estereotipos del cine bélico americano de gran presupuesto y poca imaginación.

La salvan la fotografía, las interpretaciones de los hermanos y algunos momentos puntuales, que le dan empaque y apariencia de trabajo cuidado, pero a poco que escarbes resulta inverosímil y aburrida.

Mi nombre es Harvey Milk

Harvey Milk: El activista... ¿pero y la persona? (8)

Un trabajo tan sobrio como todos los que nos acostumbra a ofrecer Gus Van Sant, quizá menos personal que Elephant y Last Days, por lo tanto más convencional. Quizá más en la línea de otros trabajos como "El indomable Will Hunting" y "Descubriendo a Forrester" historias lineales, contadas con buen pulso, con un ritmo justo, que no llegan a aburrir y en que casi todo está allí por alguna razón. Películas que no ofrecen nada nuevo, pero que resultan trabajos sólidos y efectivos.

Descubriendo a Harvey Milk es precisamente eso, una película a la que no se le pueden achacar muchos defectos, con una historia que va desgranando detalles sobre el personaje poco a poco, que no se hace pesada y que además goza de la magnífica interpretación, como es habitual, de Sean Penn y donde el resto del reparto ralla también a un muy buen nivel.

Una película que difícilmente decepcionará a nadie, pero que sin embargo, resulta tan pulcra y sobria, que por momentos parece que le falta fuerza. En contados momentos llegamos a empatizar con la historia, el personaje está tan bien definido como presentado de un modo distante. Es un retrato fiel carente de personalidad en muchos tramos y que precisamente cuando intenta acercarnos más a la vertiente humana, más que a la de activista político, la película en cierto modo hace aguas de tal modo que algunos fragmentos resultan algo más que prescindibles (toda la historia y personaje de Diego Luna).

Una película quizá algo más fría de lo que debería haber sido, pero que gracias a la magnífica interpretación de Penn y al buen pulso de Gus termina resultando un producto más que notable.

En definitiva, una película muy recomendable, pero cuya historia no causa una impresión tan honda como debería, ni el personaje termina resultando tan cercano como es deseable que suceda en un biopic.

The Spirit

Frank, con cariño: Esto no es un cómic y está claro que usted no es un director (2).

Madre mía, vaya despropósito de película. Des del primer momento se ve claro que quien está detrás de la cámara no es un director.

La película no tiene sentido del ritmo alguno, el montaje es atropellado llegándose a pisar dentro de una misma escena. Abusa de los planos cortos y la cámara lenta, de los primeros planos y los diálogos a cámara, de la voz en off cargante y ampulosa. La dirección de actores es pésima, muy posiblemente por culpa de tener que actuar delante de una pantalla verde dirigidos por un patán.

Los soliloquios que rompen la coherencia de las escenas, que seguramente deben quedar geniales en el cómic, en la película parecen simplemente un pegote. Los diálogos son completamente falsos y la historia no atrapa en ningún momento al espectador. Y, lo peor de todo, el héroe no llega a resultar en ningún momento carismático así como los villanos.

Los actores desfilan por la pantalla dando vida a unos personajes de cartón piedra, unos personajes cuyo trasfondo o es inexistente, o, cuando nos lo muestran, termina resultando absurdo.

En definitiva, adolece de todos los defectos que padecía Sin City, con la diferencia de que Spirit ya no ofrece ninguna innovación y que en esa película al menos había dos directores que sabían de lo que iba el asunto tras la cámara.

Le pongo un dos, porque los primeros veinte minutos son incluso peores que lo que acabo de describir, por lo que la película hubiese podido ser incluso peor, y bueno, también le pongo un dos porque al menos el señor Miller tiene la decencia de filmar en todo su esplendor el culo de la Mendes y el escote de la Johansson, sin duda alguna, lo mejor de la película (el culo y el escote, no las actrices).

Lo dicho, señor Miller, esto no es un cómic y está bastante claro que usted no es un director. Y como dice el refranero, que seguro es más sabio que yo: Zapatero a tus zapatos.

La ola

Contra todo pronóstico, consigue convencer (8).

Cuando me cruce por primera vez con esta película por la red pensé: "Un planteamiento interesante, pero tiene todos los números para ser un truño". Poco después empecé a oir voces que hablaban bastante bien de la película junto con unas pocas que la defenestraban. Mi opinión no canvió, seguía pensando que sería un truño, pero el hecho de oir hablar bien de ella junto al hecho de que el director era Dennis Gansel que nos había un producto más que competente y sobre todo muy sobrio con Napola además de descubrir que está película está basada en hechos reales sucedidos en un instituto de Californi hicieron que le diera una oportunidad y ha merecido la pena.

La película sigue adoleciendo de los mismos defectos que le aprecie a este director en Napola. Historia con una estructura muy definida donde cada personaje cumple una función y responde a un estereotipo, lo que hace que el espectador experimente una sensación de simplez, de falta de matices. Un pulso firme que hace que la historia mantenga un buen ritmo, pero que parece no dejar hueco a la sorpresa y una sensación de factura demasiado mecánica y convencional que da a la película una apariencia de telefilm.

Pero más allá de todos esos defectos de forma, a diferencia de Napola, está película sí que asume riesgos. Primero en plantear una historia tan delicada y cuya verosimilitud el espectador pondrá constantemente en entredicho. Y segundo por optar de adaptarla a una estructura tan asociada a productos mainstream como es las películas sobre adolescentes, centrandose en los mismos temas de siempre y respetándo tanto los cánones, hecho que de jugar mal las cartas podría restar aún más verosimilitud a la historia.

Y como en Napola Gansel consigue dotar a esta película de un aspecto sobrio, serio y verosímil, o al menos coherente. Traza con pulso firme como "La ola" puede abrirse hueco entre esa comunidad de estudiantes. Como más allá de lo que uno pueda pensar a título individual el sentimiento de comunidad y de grupo puede arrastrar a uno.

El hecho de tratar con estudiantes de instituto, mentes en proceso de formación y por lo tanto más manipulables, junto con el hecho de presentar una historia sin extremismos o situaciones excesivas (aunque a título personal yo hubiese eliminado toda la movida que se produce de noche con las pegatinas) hace que el desenlace final, aunque alguien pueda considerarlo excesivo y sobre todo efectista, resulte convincente.

Una buena película que no es redonda, pero cuyos pequeños defectos se le pueden perdonar viendo el rigor con el que se ha tratado una historia que, recordemos, tiene su base de realidad.

Madagascar 2

Mejor que la primera (7).

Una sorpresa muy agradable la verdad, me he reído a carcajada limpia con muchas escenas. Los pingüinos son el alma de la fiesta y se agradece que les den tanto protagonismo. Lo mismo sucede con la abuelita, el Rey e incluso con Marty... el único problema aparece cuando ves que Alex, el protagonista principal es el personaje menos carismático y divertido, lo que hace que su trama sea la menos interesante, pero teniendo en cuenta que la historia que se cuenta tampoco es nada especialmente nuevo, pues tampoco importa en exceso.

Película realmente divertida, con momentos absolutamente desternillantes, chistes no sólo pensados para los más pequeños que fluyen con naturalidad a través de una historia intascendente, pero que se deja ver.

No marcará un antes y un después en el panorama de las películas de animación, no sentará cátedra, pero al menos en mi opinión va un paso por delante de muchas de las sobrevaloradas producciones de Pixar, especialmente me viene a la cabeza "Buscando a Nemo" y "Ratatouille". Porque francamente, con está me he reído y he disfrutado muchísimo más y, seamos francos, la historia de esas producciones resultaban tan tópicas como la que nos ocupa.

Id al cine, pasaréis hora y media de risa sin complicaciones,una película para niños que pueden disfrutar perfectamente los mayores gracias a los múltiples guiños al público adulto.