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Sherlock Holmes

Sherlock ¿Conan? (4)

Supongo que dejando a un lado la pretenciosa (y fallida) Revolver, y a falta de ver Rocknrolla, puedo decir que esta es la película que me ha gustado menos de Guy Ritchie. En gran parte porque en esta película los personajes carecen de la fescura de los que poblaban Lock'n'stock y Snatch, pese a los intentos del guión por otorgársela. Porque este Sherlock y este Watson me han parecido dos estereotipos a los que Guy no se ha molestado en añadirles demasiados matices. Holmes es el genio impertinente e impulsivo, ocurrente y dicharachero. Watson el personaje más templado que ofrece su contrapunto. Hasta aquí bien, pero se quedan en eso, no hay más matices. Son la pareja arquetípica que se mueve en diálogos acartonados y poco creíbles. Su vertiente humana, miedos y debilidades, se intentan insinuar sin éxito. Por lo que termina pareciendo que la película se centra en la acción y termina reduciendo a los dos protagonistas a la dimensión de dos títeres poco interesantes pese a las más que correctas interpretaciones de Downey Junior y Jude Law.

Por si esto no fuese suficiente, el estilo de Guy Ritchie no termina de irle bien a la película. Abuso de la cámara lenta, del subrayado en la voz en off y, como no puede faltar en sus películas, la secuencia final donde se resuelven y explican todas las trampas que la película ha ido planteando. Un giro que si bien en sus otras producciones resultaba tolerable e incluso efectivo, en esta es un recurso previsible y, valga la redundancia, tramposo.

En cierto modo, esta película me ha recordado más a un episodio largo de la serie de anime “El detective Conan” que, como sabrá muy bien todo aquel que haya visto alguno de sus episodios, se limita a ofrecer rocambolescos ejercicios de fuegos artificiales a base de plantar setas a lo largo del metraje, que en cuidar sus personajes y darle un toque mínimamente verosímil a la historia.

Para rematar, esta sensación de alejamiento que producen los personajes y lo artificioso de la historia que plantea hace que esta película ni tan siquiera luzca una de las mejores virtudes del cine de Ritchie: la capacidad de ofrecer un entretenimiento endiablado de principio a fin. Y es que muchos tramos de esta película se hacen largos.

En definitiva, una película que ofrece entretenimiento y espectáculo a ratos, pero que resulta demasiado artificial incluso para el cine de Guy Ritchie.

Avatar

El mejor embalaje de la historia del cine (7).

Ayer vi Avatar. Durante todo el fin de semana, además de las semanas anteriores había procurado mantenerme alieno a toda la corriente de información que surcaba internet sobre esta película. Sabía lo suficiente, que sería una maravilla audiovisual y seguro que, estando Cameron detrás, como mínimo un entretenimiento efectivo. Al terminar la película puedo afirmar que creo que tenía razón y que, por desgracia, tampoco es mucho más (aunque ojo, no digo que sea poco).

Y es que Avatar, sin duda alguna, pasará a la historia del cine posiblemente como una pionera pese a no ser la primera por apostar por esta tecnología, y lo hará porque Cameron consigue hacer por primera vez del recurso de la tridimensionalidad algo más que un recurso más efectista que efectivo. Porque la película de Cameron no abusa en ningún momento de las imágenes holográficas, se centra en todo momento en jugar con la profundidad de campo, en convertir los escenerios y la ambientación de Pandora en un mundo preciosista, pero donde no persigue que el espectador se sienta dentro de él sino que simplemente pueda obervarlo con el mayor detalle posible.

En cierto modo, Cameron ha entendido el salto al cine 3D como el paso que sigue a la alta definición y lo único que puedo decir en este aspecto es que el resultado es difícilmente mejorable y que ciertas panorámicas y escenas serán, seguramente durante bastante tiempo, de lo más bonito y espectacular que se podrá ver una sala de cine. Porque pese a buscar en la tridimensionalidad una mejora en la calidad visual, Cameron ha aprovechado al máximo cada enfoque y la fotografía para sacar el máximo partido a esta tecnología.

Pero, como ya he mencionado que me esperaba, Avatar es poco más que eso, un envoltorio inmejorable, medido, pulcro, perfecto, hecho con mucho oficio, pero que en ningún momento tiene la intención de arriesgar más de la cuenta (como para hacerlo después de haber metido 300 millones encima de la mesa y 4 años de trabajo). Una película que cuenta una historia contada una y mil veces con mínimas variaciones, y es que seguro que al salir os acordaréis de títulos como Pocahontas, Bailando con Lobos o el Último Samurai.

La misma historia en un nuevo contexto, pero contada con un ritmo envidiable. Porque pese a sus casi tres horas de metraje no da opción al más mínimo amago de bostezo o de mirada por debajo las gafas al reloj. Las escenas de acción ofrecen espectáculo y las escenas de diálogo desgranan la historia captando tu interés. Poco importa que a cada nuevo elemento que te presenten sepas que peso y papel vaya a tener en la trama posterior. Poco importa que sepas el desenlace mucho antes de llegar a media película y poco importa que los personajes, sin ser exactamente planos, sí que respondan a arquetipos vistos una y mil veces.

También comprendes, e incluso llegas a perdonar, la ambientación y diseño de personajes tan cercana a Disney y terminas por asumir que lo que la película simplemente pretendía ofrecer es una historia inócua y ya conocida, pero contada con especial esmero y precisión, queriendo acercarse al abanico más amplio de público posible mientras ofrecía una muestra de lo que seguramente será el cine en el futuro.

Por mi parte diré que pese su historia, personajes e incluso ambientación no aporten nada absolutamente nuevo, no me importaría lo más mínimo volver a pagar por ver la misma película en el cine (aunque eso sí, esta vez desde un asiento central y no un lateral) y no creo que esta película persiguiese poco más que eso: ofrecer el mayor espectáculo visto en una sala de cine y ofrecer al espectador la primera película que realmente justificase el desembolso extra que supone ver una película en tres dimensiones. Huelga decir que por mi parte, ha cumplido con creces las expectativas, aunque quizá sea cierto que tampoco eran especialmente altas para el bombo que le habían dado.

¿Qué les pasa a los hombres?

Típica y tópica, pero ofrece unos cuantos pares de razones para verla (6).

Bueno, lo admito, si me decidí a ver esta película fue por el reparto... y es que razones ofrece, y a pares. Dicho esto, no esperaba mucho de la película y quizá por eso no me haya defraudado en absoluto.

La película recorre todos los lugares comunes de las relaciones de pareja, intenta dar la vuelta al tópico cayendo en el tópico para terminar otra vez en el tópico. En otras palabras, una película previsible hasta en el más mínimo giro de su guión.

Ahora bien, a pesar de todo, resulta una película simpática, sin muchas pretensiones y con algunos diálogos y situaciones interesantes. Algo larga para el producto que es, pero a pesar de eso no llega a hacerse pesada, es entretenida. Los incisos que abren cada una de las situaciones que refleja la película muy posiblemente sean los mejores momentos, aunque al tener formato de monólogo y ser completamente accesorios a la trama sería para colgar al guionista si no fuesen buenos.

Por todo lo demás, pues otra comedia romántica al uso con pretensiones de análisis sociológico desenfadado, pero que no llega ni tan siquiera hurgar en la superficie, aunque dudo que nadie se lo vaya a pedir, divertida, entretenida y amena, por todo lo demás prescindible y previsible, pero para pasar un buen rato no está nada mal.

Star Trek 2009

Comentario de un no Trekkie (6).

Pues eso, el título lo deja claro, éste, mi comentario, es el comentario de alguien que no es aficionado a la serie, y que de hecho es un prácticamente desconocedor de la misma más allá de haber visto poco más de una decena de episodios sueltos en televisión.

De este modo, debo decir que en esta pequeña reseña, el análisis de la misma será en la línea de los que hago cuando veo una película basada en un cómic que no he leído y la comparación será poniéndola en el marco de otras películas de ciencia ficción fantástica que ante todo buscan el entretenimiento.

Desde este punto de vista, puedo decir que, como casi todo proyecto donde está detrás JJ, al menos ofrece un entretenimiento solvente, una trama sencilla, que se sigue con facilidad, interesante, pero en la que por desgracia no se profundiza en exceso, todo esto aderezado con imágenes espectaculares y mucha acción. Una película que pese a sus dos horas de metraje, una vez empieza se pasa prácticamente en un suspiro y una vez recién salido del cine sales con la impresión de haber visto algo realmente mejor de lo que realmente ha sido.

Porque en el fondo, la película no deja de ser una historia de aventuras con todos los ingredientes típicos y bastante estereotipada, incluso en sus giros, pero que más allá del estereotipo no ofrece nada. El protagonista de infancia atormentada, un antagonista a su lado que viene a ser en muchos aspectos su reverso, y un malo mononeuronal al que se le pretende dar algo de profundidad en su obsesión debido a una injusticia cometida años atrás que termina convirtiéndose en un ser desquiciado. A partir de estos elementos, mil veces vistos, se construye una historia plana, con toques de humor, giros mesuradamente previsibles y un desenlace satisfactorio (y algo precipitado) que deja al espectador con un buen sabor de boca.

En definitiva, una película hecha con el mismo molde que se hacen el resto de éxitos en la factoría de Hollywood, aunque debe admitirse la virtud de saber seguir la pauta con maestría, que también tiene su mérito.

Duplicity

Pólvora mojada... (3)

A pesar del cásting prometedor, a pesar del interesante debut del director con una película de temática (que no tono) similar como era Michael Clayton y a pesar de llegar a resultar razonablemente entretenida y ágil, la película hace aguas por todos lados.

La fórmula escogida es una fórmula agotada, y si está mal llevada deja un mal sabor de boca. Se puede construir un castillo de naipes, un guión que sea puro artificio, pero que si atrapa y aunque sorprendente y preparado el espectador lo acepta, la película puede resultar satisfactoria aunque sea como mero entretenimiento. Películas como "El caso Slevin", "Confidence" o "Sospechosos habituales" son buenos ejemplos de ello. Ahora bien, si construyes tu película basándote sólo en fuegos de artificio, sin conseguir atrapar al espectador, sin que el espectador se crea la trama y que además se pase gran parte del metraje esperando un giro que poco le interesa, es que algo has hecho muy mal, aunque por el camino ofrezcas un entretenimiento razonable.

Y este es el principal problema de Duplicity, la historia te importa poco, la pareja protagonista, cuya principal baza debería ser transmitir cierto carisma, carece por completo de él. Giamatti y Wilkinson se quedan en secundarios, perdon, segundones, de lujo. Y el guión parece que sólo se preocupa en ofrecernos unos cuantos discursitos rimbombantes que no sólo no llevan a ningún sitio sino que restan la poca credibilidad que podía tener la película. Lo que si unimos al hecho de la elección de un montaje videoclipero con un ritmo algo lento terminas encontrándote con un producto que ves sólo porque te hace pasar el rato. Una película cuya historia parece exigir un esfuerzo para seguirla que des del primer momento que no te apetece hacer y que cuando termina el film te alegras de no haber hecho.

En definitiva, una película que basa toda su fuerza en una estructura agotada y descuidada y en dos actores cuyo carisma y química agotaron en closer, el resultado una película más que mediocre, previsible dentro de su sorpresa (no sabes cual será el giro, pero sabes que va a haber uno, pero ni tan siquiera te molestas en plantearte cual) y relativamente ágil y entretenida, pero aún así lenta y torpe comparada con otras películas similares. En otras palabras, una película prescindible que sólo sirve para pasar un rato agradable con el que no quieras pensar mucho, porque aunque estoy seguro que la intención de la película era justo lo contrario, lo cierto es que lo primero que haces es poner el piloto automático hasta descubrir el final, sea cual sea.

Watchmen

Una cuestión de carisma, o más bien de falta de él (6).

Vaya por delante que no he leído el cómic, por lo que como digo siempre, esto es simple y llanamente la crítica de la película como película, ya que carezco de todo para juzgarla como adaptación.

Una historia bien desarrollada, una ucronía interesante, muchos personajes con su trasfondo que contar, unos sucesos interesantes detrás de ellos. Y un ritmo conseguido que hace que no te aburras a pesar de sus casi tres horas de duración. ¿Pero, a pesar de todo esto, se puede considerar satisfactoria una película de superhéroes cuyos personajes carecen por completo de carisma?

Porque esa es la principal duda con la que he salido del cine, y en esta película este detalle es especialmente sangrante cuando quiere incidir tanto en su pasado, en su contexto y en lo que los ha llevado a ser lo que son. Porque si bien es cierto que ves sin mirar el reloj todo lo que sucede en pantalla, lo cierto es que al terminar la película ya has olvidado la mayor parte de lo que te han explicado. Y lo has olvidado porque forma parte del pasado de unos personajes insulsos, carentes de interés. Sólo se salva Rorschach y en menor medida el comediante. El Dr. Manhattan es el personaje más insulso que recuerdo. Ozimandias el villano tratado con mayor indiferencia que he visto en una película de superhéroes, sin apenas peso en la historia. Y Júpiter y el Búho parecen meros figurantes. Por lo que al terminar la película, pese haber pasado un rato (un largo rato) agradable, lo cierto es que recuerdas muy poco.

El siguiente pero que le pongo a la película es el desenlace. Tanto metraje, tanto mimo a unos personajes que por la impresión que causan parece que no lo merecen. Tanto empeño en contextualizar la historia, para desembocar en un desenlace precipitado, tramposo y por si esto no fuera suficiente, resuelto de modo simplón y artificioso. Un desenlace que termina dejando un sabor casi más agrio que dulce del film.

La película tiene virtudes. Con la saga Batman de Nolan es la película que cuenta una historia más compleja y cuidada, aunque parece que falte otra hora más de metraje como mínimo para que resulte consistente y se puedan apreciar todos sus matices. Resulta muy entretenida sin abusar de escenas de acción. Y visualmente es muy agradable. Pero toda la épica que pretende evocar, todo el gigante argumental que pretende levantar, descansa sobre pies de barro, los personajes hacen aguas por todos los sitios. La mayoría de ellos no llegan a importarte en ningún momento, lo que no sólo convierte en olvidable gran parte del metraje, sino que realmente lo olvidas.

Ajuste de cuentas

Mal ajuste, por el camino se perdieron, diamantes, cerdos y coños (3).

Película de acción sin demasiado sentido. Más o menos lo que esperas encontrarte, por momentos parece que quiere emular la fórmula que le dio éxito a Guy Ritchie, pero se muestra torpe, previsible e incoherente en su intento. También carece de los diálogos de corte tarantiniano que ofrecen las películas del director inglés.

Como resultado la película se queda entre dos aguas. Entre ser una película de acción convencional que carece de espectaculares persecuciones, tiroteos y tias buenas, y entre ser una película que intenta sostenerse en su guión intrincado y su realización videoclipera en un intento de atrapar al espectador. El resultado es que no consigue llegar a los mínimos exigibles en ninguna de sus dos vertientes. Lo único que la salva, pese a sus carencias evidentes y las licencias múltiples que se toma, es que no resulta aburrida del todo, se ve sin mucho interés, llega un momento en que ni prestas atención a la película ni los personajes, más o menos sabes que va a pasar, el malo se ve a la legua, y el final, con matices, es conocido por todos, pero aún así, consigue darte una pequeña dosis de entretenimiento cuando no esperas nada más.

Además de lo ya mencionado, nada destacable, ni guión, ni interpretaciones, ni diálogos, ni historia, ni escenas de acción... nada, simplemente una película mediocre que intenta emular un fórmula a grosso modo, sin preocuparse de cuidar el producto, ni su consistencia, ni el posible interés que pueda despertar en el espectador. Como la fórmula que emula en líneas generales es efectiva, podemos decir que llega a entretener, pero nada más.

Las aventuras de Ford Farlaine

Increiblebleble... (6).

Comedia absurda que tiene el suficiente sentido común para no excederse. Contiene el impulso del histrionismo excesivo y el abuso del chiste fácil que hace que aborrezca las películas de Leslie Nilsen y se acerca al estilo de comedia absurda que se ve en Zoolander.

Una parodia muy conseguida del género de detectives, pero que debemos admitir que no está del todo bien llevada. La historia se resuelve de sopetón, no hay tiempo para la intriga, aunque no fuese el objetivo de la película, y los golpes y giros rápidos del guión distraen al espectador. Sin embargo consigue hacer que te rías, que pases un rato entretenido y que terminen cayendo simpáticos esos personajes tan cutres, simples e increibleblebleeeess.

Chistes y frases recurrentes, infántil e inocente incluso en sus referencias sexuales, de consumo fácil, se disfruta y aunque no recuerdes nada de la historia, ni de la trama, ni te importe demasiado lo que ocurre en pantalla, deja un buen sabor de boca, un buen recuerdo en forma de un personaje hasta cierto punto entrañable, entrañable por cutre, pero cutre con gracia.

Recomendable para pasar un buen rato.

Slumdog Millionaire

Pólvora made in India. (Se nota que no es china) (6).

Partiendo de la base que la película en sí se basa en un artificio, en querer dar una vuelta de tuerca más de lo debido y por lo tanto no pretende ser en ningún momento verosímil y lo único que pretende es crear un juego para contar una historia encadenada a base de flashbacks, debo admitir que la película me ha gustado, aunque me haya dejado un sabor agridulce.

La película es vibrante, atractiva y previsible. La película cuenta la trama con soltura, pero los personajes resultan demasiado simples y lo que debería salvarla en este aspecto, es decir, la carga emotiva, el creernos la historia de amor entre Latika y el chico del té, no es ni de lejos suficiente. No nos llegamos a creer esa historia y no nos la creemos porque se nos muestra demasiado dispersa entre las múltiples escenas, no vemos como crece y madura. No hay nada que nos lleve a creer de ahí florezca una historia de amor tan intensa, al menos por las dos partes. Y claro, si el principal sostén de la trama flojea, si no te crees el quid de la cuestión y además todo se construye alrededor de un castillo de fuegos artificiales, pues terminas con la sensación de haber visto una película muy entretenida, dinámica, pero demasiado vacía.

Pero a pesar de todo eso, a pesar de no ser la gran película que se podría esperar, no la considero mala. Su envoltorio, como ya he dicho es excelente, es muy entretenida. Aunque tienes por seguro que el desenlace va a ser al uso, aguardas con atención la siguiente escena, y aunque los personajes estén dibujados en base a estereotipos sirven para conducir la trama con firmeza.

La película tiene muchos defectos, tiene muchos defectos para ser la gran película que nos han querido vender, pero termina siendo un entretenimiento notable y visualmente muy agradable, retrata la faceta más conocida de la india superficialmente y te da un paseo por los bajos fondos a ritmo de videoclip. Te mantiene atento a la pantalla mientras dura y se olvida rápidamente una vez finalizada, ofrece lo justo con un mejor envoltorio. No diría que sea una película especialmente recomendable, pero sí fácilmente disfrutable, y la mayoría de veces eso es lo primero que uno espera cuando acude a una sala de cine. Un bonito espectáculo, agradable, superfluo, simple y que parezca que te da algo más.

Dicho esto y para concluir, la película hubiese sido mucho mejor si en vez de centrarse tanto en construir un montaje dinámico y entretenido se hubiese centrado en un mejor dibujo de los personajes y de la historia de amor entre los protagonistas. Sólo que el espectador fuese capaz de creerse ese punto la película ya se acercaría un poco a las expectativas que genera.

Un brillante acercamiento a los hechos... no así al héroe (8).

Esta película es una maravilla como narración de una sucesión de hechos. Una película que es un prodigio de ritmo, que sabe cuando frenar y recrearse en una escena, que maneja el tempo de manera excepcional para crear tensión e intriga, que narra con soltura la concepción del plan y su ejecución, que incide en sus virtudes y en porque salió mal y que trata de retratar los pormenores del asunto para que cualquier espectador pueda comprender todo lo que sucede en pantalla, pero sin profundizar en la complejidad y los entresijos del plan.

Valkiria, de este modo, podemos decir que es una gran película de Hollywood, ofrece entretenimiento, una excepcional factura, sentido del espectáculo y caras conocidas, y además trata con respeto una historia en la que no se permite muchas licencias, o al menos no se permite muchas de las que cantan.

Ahora bien, la película no es redonda, la película está perfectamente estructurada como narración, pero falla en la profundidad, el mimo con se ha tratado toda la sucesión de acciones para que atrapen al espectador y no sienta en ningún momento tedio falta en el dibujo y perfil de los personajes, que poco a poco vamos asociando a diferentes arquetipos, muy de una sola pieza. Cruise interpreta un héroe de firmes convicciones, inquebrantable, firme, con las ideas muy claras y en el que no se aprecia vestigio de duda o debilidad y que antepone sin dudar el futuro de Alemania al suyo propio. Un héroe completamente idealizado que termina por no resultar humano. Las escenas con su familia, sin sitio para las discusiones, con una mujer que comprende y acata lo que va a hacer su marido no ayudan a mejorar esa imagen y a dotar de humanidad al protagonista de la historia. Y lo peor es que esta descripción tan acurada como simplista se puede aplicar a todos y cada uno de los personajes, por lo que terminas teniendo la sensación de un punto de artificiosidad que emborrona un poco la impresión global que se obtiene de la película.

Una película por otro lado vibrante, entretenida, capaz de atrapar irremisiblemente al espectador y catapultarlo dentro de un thriller brillantemente construido, un engranaje perfecto, pero cuyos protagonistas terminan por no resultar lo suficiente humanos, lo suficiente de carne y hueso, como para que la experiencia que proporciona esta película sea completa.

Una película muy recomendable para pasar un muy buen rato en el cine, ideal para acercarse a la historia de esos hombres y querer saber más, pero que por desgracia parece más concebida como cine de puro entretenimiento que como cine con ganas de aportar profundidad a la historia.

Ultimatum a la Tierra

Ni fu ni fa (5).

Pues eso, ni chicha ni limoná. No puedo decir que la cinta me haya decepcionado ni que me haya entusiasmado. Simplemente ha pasado por delante de mí vista dejándose ver, sin hacerse pesada, pero sin dejar ningún poso.

El argumento desarrolla la acción de forma más que competente, es decir, consigue imponer un ritmo adecuado, que como mínimo podemos decir que no es el que estamos acostumbrados en la mayoría de blockbusters, en otras palabras, lo que vemos en pantalla no se sucede a trompicones y a un ritmo acelerado. La historia va desgranándose de un modo comprensible, pero no llega a aburrir, pero... la película es sólo eso, acciones que se suceden en la pantalla. Tiene argumento, es cierto, pero la verdad es que nunca llega a interesar demasiado, es previsible y muy simple. No hay carga emocional alguna. La historia se desarrolla de estereotipo en estereotipo. Y al final termina importándonos más bien poco lo que termine sucediendo con la tierra, pues la carga emocional es nula.

En otras palabras, el guión no ofrece motivo alguno para que nos importen ni los personajes ni lo que sucede en pantalla, se limitan a ofrecernos una historia contada para no aburrir y tampoco para no saturar, una historia bien contada que termina por importarnos un pimiento, por lo que al final lo único que nos queda es un digno entretenimiento que se olvida nada más verlo. Visualmente agradable y que ofrece su hora y media larga de diversión contenida, sin arriesgar ni sorprender, amparándose únicamente en la notable factura técnica.

No es un truño, pero tampoco es ninguna maravilla.

Zoolander

El divertido mundo de la moda (7).

Parodia freak, absurda, excesiva y genial del mundo de la moda. Supongo que este sería el resumen de las sensaciones que me ha dejado esta película que, antes que cualquier otra cosa, pretende hacer reír al espectador a base de gags facilones, pero que además ofrece una crítica, que a pesar de su trazo casi tan grueso como su humor, resulta bastante incisiva sobre el mundo de la moda.

Resultado, una película con la que reírte, sencilla, que busca el gag fácil y que a pesar de buscar la situación absurda no resulta estúpida. Cosa que sucede con tantas otras parodias que proliferan como hongos últimamente y con las que poco más puedes hacer que reírte de ellas.

No voy a decir que es un peliculón, simplemente una película que juega bien sus cartas, divertida, entretenida y que trata con respeto al espectador ofreciendo un guión tan absurdo en su historia como rico en sus gags y detalles.

En definitiva, película fácil, bien hecha, que cumple y divierte, poco más puede pedírsele. Ideal para echarse unas buenas risas.

Beowulf

Épica para pasar el rato... y poco más (4).

Supongo que el hecho de ver Beowulf en 2D influye bastante en la percepción de esta película, no sólo ya a nivel de espectacularidad si no también a la hora de entender el porqué de ciertos planos que sin la sensación de profundidad resultan superfluos y accesorios y la mayoría de veces lo único que consiguen es alargar innecesariamente las escenas dando como resultado un metraje demasiado largo para la historia que se cuenta.

Porque más allá del aspecto técnico y la animación detallada, pero ramplona que hace gala Beowulf, su principal hándicap es que dura demasiado para lo poco que tiene que contar, o al menos, por lo que cuenta. Una película que de haber durado veinte minutos o incluso media hora menos hubiese sido sin demasiadas dudas, un entretenimiento dinámico y efectivo, pero que con sus casi dos horas de duración te queda la sensación de que es un quiero y no puedo. Parece que querían plasmar una gran historia épica y que para ello necesitaban un metraje acorde al género y como no tenían mucho que contar se dedicaron a meter relleno a base de alargar los planos o meter largas escenas que no dicen nada.

A la película le cuesta arrancar, no termina de coger nunca un ritmo adecuado y parece avanzar a base de bandazos y golpes de efecto al guión. El hecho de haber tanta escena superflua hace que cuando la historia realmente avanza tengas la sensación que se han dejado algo en medio y que si en vez de recrearse en la larga escena de una fiesta o incluso de un combate se hubiesen centrado más en la caracterización y dibujo adecuado de los personajes la historia hubiese tenido demasiado empaque.

Como entretenimiento hubiese sido un producto más que aceptable, incluso notable de durar hora y media, como dura dos horas, el tramo final se hace largo, aburrido y no puedes evitar terminar mirando el reloj. Y una vez terminada la película te das cuenta que te ha terminado ofreciendo un entretenimiento justito y una historia, que a pesar de poder resultar interesante, está contada a trazos tan generales y superficiales que te termina pareciendo totalmente intrascendente.

En definitiva, se queda en medio de ninguna parte, como entretenimiento no divierte lo suficiente, y como película e historia no cuida lo suficiente los distintos detalles (personajes, ritmo, historia) como para recordarla y recomendarla y visualmente, al menos en 2-D, termina dando una sensación acartonada, con una calidad en la animación muy lejos de lo que estamos acostumbrados de factorías como Pixar y Dreamworks.

Kung fu Panda

Tópica y lo que es peor: Aburrida (3).

El principal problema de esta película es que resulta aburrida y produce una sensación de deja-vu demasiado acusada lo que te impide disfrutar plenamente de sus virtudes, casi todas ellas en el plano técnico, gracias a una animación visualmente muy atractiva, con un diseño muy acertado de personajes y en líneas generales más que notable.

Pero como ya he dicho esta película resulta aburrida, aburrida no sólo para un adulto, sino también aburrida para un niño (la vi con mis primos de ocho y diez años), carece del ritmo adecuado, la historia es demasiado tópica y los chistes no tienen suficiente gracia. Además su contenido está estrictamente dirigido al público infantil, algo que sin duda, visto películas recientes de animación como Wall-e o incluso Madagascar 2, es sin duda un defecto a tener en cuenta, y estas películas han entendido que actualmente la animación no es un género vetado únicamente al público infantil.

En definitiva, una película visualmente agradable, bien hecha, pero tópica hasta decir basta, no lo suficientemente graciosa, no llega a entretener y demasiado infantil, algo que una película que no pretende tener profundidad alguna no se puede permitir.

Madagascar 2

Mejor que la primera (7).

Una sorpresa muy agradable la verdad, me he reído a carcajada limpia con muchas escenas. Los pingüinos son el alma de la fiesta y se agradece que les den tanto protagonismo. Lo mismo sucede con la abuelita, el Rey e incluso con Marty... el único problema aparece cuando ves que Alex, el protagonista principal es el personaje menos carismático y divertido, lo que hace que su trama sea la menos interesante, pero teniendo en cuenta que la historia que se cuenta tampoco es nada especialmente nuevo, pues tampoco importa en exceso.

Película realmente divertida, con momentos absolutamente desternillantes, chistes no sólo pensados para los más pequeños que fluyen con naturalidad a través de una historia intascendente, pero que se deja ver.

No marcará un antes y un después en el panorama de las películas de animación, no sentará cátedra, pero al menos en mi opinión va un paso por delante de muchas de las sobrevaloradas producciones de Pixar, especialmente me viene a la cabeza "Buscando a Nemo" y "Ratatouille". Porque francamente, con está me he reído y he disfrutado muchísimo más y, seamos francos, la historia de esas producciones resultaban tan tópicas como la que nos ocupa.

Id al cine, pasaréis hora y media de risa sin complicaciones,una película para niños que pueden disfrutar perfectamente los mayores gracias a los múltiples guiños al público adulto.

How to lose frinds & Alienate People

Otro giro de tuerca a una fórmula que funciona, pero... (7).

... que giro de tuerca tan bien dado. Porque si bien es cierto que la película analizada fríamente no aporta nada al género, es más su argumento se desarrolla siguiendo los más estrictos cánones de cualquier producto similar que se te pase por la cabeza y por lo tanto el nudo y desenlace es completamente previsible, lo cierto es que a pesar de resultar tan previsible tiene los suficientes detalles para situarse por encima del resto de compañeras de género.

Para empezar pretende ser divertida y dinámica, y en ningún momento se esconde de ello. No pretende ocultar su naturaleza de comedia simple y gamberra y aprovecha la mínima oportunidad, el mínimo resquicio para meter un gag sin importar lo estúpido, soez o absurdo que pueda parecer y la verdad es que se agradece ya que de este modo garantiza rizas de modo continuo a lo largo del metraje.

Lo siguiente a mencionar... SImon Pegg es un crack, sin más. Es el típico actor con un don para la comedia, las muecas y las situaciones vergonzosas y además su aspecto favorece que te creas todas esas escenas. Y el resto del reparto está a la altura, especialmente Jeff Bridges, aunque Dunst y Fox no desentonan.

Y la guinda la ponen la cantidad de mujeres espectaculares y altísimas que aparecen por minuto de metraje.

En definitiva, una comedia gamberra sobre los entresijos de las celebridades de Hollywood que en su intención de no querer ser más de lo que es termina resultando fresca, divertida, bien construida y tremendamente disfrutable. Si no una de las mejores comedias del año, sí una de las mejores películas de humor. Risas garantizadas y cuando termina, a pesar de no haber visto nada nuevo no tienes la sensación de haber visto una mera excusa para meter gags uno tras otro.

Quantum of Solace

Historia endeble y personajes planos. Demasiado incluso para una película de Bond (3).

Tras la agradable sorpresa que supuso Casino Royale esperaba con interés esta continuación y la verdad es que la decepción ha sido mayúscula.

Los personajes son completamente planos, no es que ya caigan en el estereotipo. Son tan planos que ni tan siquiera se pueden llegar a encasillar en ningún cliché. Carecen por completo de interés. Sus acciones son la excusa para que estén allí, para desarrollar una trama que en caso de resultar interesante paliaría en cierto modo que los personajes no lleguen a monigotes. Pero la trama, más allá de resultar increíble e inverosímil, resulta tremendamente endeble. Endeble incluso para una película de Bond. La trama avanza dando bandazos de una secuencia de acción a otra y dejando cabos sueltos mientras abre nuevos interrogantes que no va a resolver. Aparecen personajes de la anterior película metidos con calzador y que actúan de un modo completamente absurdo. Explican las acciones de los villanos, pero en ningún momento te queda claro como van a sacar beneficio. Pero lo peor de todo es la sensación de guión difuso, hueco que a pesar de permitirte seguir la trama hace imposible primero que te la creas y segundo que te interese lo más mínimo.

El peso de las chicas Bond en la historia es nulo, sus historias nimias y el desenlace lo único que te hace preguntar es... ¿tanto ruido para esto?

Ni tan siquiera se salva la imagen de Craig como Bond, imagen que en Casino Royale estaba perfectamente definida, aquí vuelve a acercarse a los Bond de Brosnan, es cierto que este Bond sigue siendo más duro, se ensucia el traje, pero vuelve a ser un monigote, ese punto de humanidad que en teoría debería haberse visto reforzado en esta película ha desaparecido por completo.

En definitiva, una película floja, que se toma demasiadas licencia, que no presta atención a sus personajes y en que casi todo sucede sin justificación alguna. Una lástima, se carga de un plumazo la nueva y excelente imagen conseguida de Bond en Casino Royale.

Red de mentiras

Nada nuevo bajo el sol (7).

Ridley Scott vuelve a hacer lo que mejor se le da últimamente: hacer películas que parecen más buenas de lo que realmente son. Disfrazar con elegancia, bajo una realización magnífica, un ritmo perfecto y un guión con los giros justos para que el espectador no se pierda y a la vez se mantenga expectante ante lo que sucede la pantalla, una película que en el fondo es poco más de lo mismo, pero mejor servido.

Una película que no deja de ser otro thriller de acción y espías algo mejor construido, pero que conserva todas las carencias que se pueden echar en cara a la enorme mayoría de películas del género. Personajes algo más complejos, pero que no consiguen escapar del estereotipo. Trama con sorpresa, pero nada innovadora, previsible. Deje patriotico ocultado tras un amago de crítica, intentando disfrazar sus intenciones.

A pesar de todo no es una mala película. Entretiene, es dinámica, por momentos espectacular, intensa, pero tan artificiosa y prefabricada como el resto. Nada la eleva a gran película. Ningún detalle la hace ser digna de ser recordada. Un buen producto al servicio de más de lo mismo. Mejor que Gladiator, al nivel de American Gangster, pero lejos de lo que Scott nos ofreció en sus primeros años.

En definitiva, cine palomitero de primer nivel, pero poco más.

Hermanos por pelotas

Vamos a hacer un poquito el burro (5).

Básicamente la película consiste en esto. A ver dos talluditos cuarentones comportándose como crios de diez años con cierto retraso mental. Esto es todo lo que ofrece esta película que consigue hacerte reir a base de humor zafio, previsible, manido y algunas subidas de tono e improperios que resultan simpáticos, pero que no resultan para nada novedosos.

Tendrá su público, y no lo decepcionará, pues repite una fórmula sencilla y de contrastada eficacia, pero demasiado vista. Además el doblaje no ayuda, y es que el problema de usar actores españoles conocidos y además encasillados implica irremediablemente asociar las voces a los actores además de un resultado algo más pobre.

No es una película, es un producto, una gamberrada hecha para entretener y cumple, pero a estas alturas quizá se le debería pedir algo más, pero la verdad es que yo me lo he pasado francamente bien. Por lo menos es divertida.

Death Race

Se abandona al espectáculo hasta resultar bochornosa (2).

La verdad es que no esperaba mucho de esta película, bueno, seamos sinceros, esperaba ver espectaculares escenas de acción y flipadas varías, pero ya de entrada no tenía previsto exigirle mucho más. Aunque tampoco estaba dispuesto a que se rieran de mí.

Porque si bien es cierto que la trama es absolutamente secundaria, y el hecho de que en la primera media hora de la película ya te la hayan destripado toda puede llegar a parecer un guiño simpático al espectador que al menos no la podrá tachar de previsible porque en realidad no hay nada a prever y de este modo se podrá abandonar a las escenas de acción, lo que no se puede consentir es que todo lo que sucede después no se sustente ni con alfileres.

Porque señoras y señores, la trama es un absoluto despropósito, y no porque no sea realista, sería un loco si le pidiese realismo a este subproducto, no porque sea endeble, ya que tampoco soy tan iluso como para pedirle una solidez a prueba de bombas, sino porque es tan incoherente que llega a resultar inexistente, un mero pretexto para las escenas de acción, dejando cabos sueltos por doquier, sin perfilar mínimamente ninguno de los personajes más allá del estereotipo más manido y básico, sin preocuparse en ningún momento de que la historia tenga la más mínima coherencia hasta el punto de rozar el insulto.

Porque como ya dije con Wanted, no me importa de vez en cuando tragarme un pestiño si me entretiene y aparente tratarme con respeto, pero Death Race es directamente un insulto, un insulto incluso para la gente que sólo devora blockbusters de serie B con el único objetivo de ver carnaza, mujeres espectaculares y fuegos artificiales. La guinda la pone su prácticamente absoluta falta de sentido del humor, y es que llega un punto en que llegas a creer que la película pretende tomarse en serio a sí misma.

No le casco un uno porque a mí las escenas de acción de este tipo me encantan, es superior a mí, y a pesar de que estén envueltas de la más insulsa nada, siempre logran dejarme algún detalle que despierta mi atención e interés.

En definitiva un bodrio, que consciente de que es un bodrio se despreocupa por completo de todo lo secundario, que curiosamente en otras películas es lo principal. Aunque si eres un amante de las escenas de acción imposible seguramente encuentres algún aliciente en ella.