Los crímenes de Oxford

Tramposa hasta decir basta (5).

Una película que consigue lo que pretende, crear una intriga constante, aparentemente inteligente, imprevisible y haciendo de la incertidumbre y el todo vale sus señas de identidad y lo consigue, pero a costa de un desenlace y una solución tan cogida por los pelos, tan precisa y medida, tan meticulosa cuidada que termina resultando absolutamente forzada e inverosímil, todo encaja, cierto, pero tú no te lo crees, simplemente porque el tratamiento de los personajes es como simples títeres de una función. Meros monigotes movidos con precisión, pero que simplemente terminas viéndolos como eso, seres impersonales, inertes, sin vida, totalmente fríos, distantes y deshumanizados, y esto es algo que un thriller psicológico no puede permitirse bajo ningún concepto.

No diré que la realización no sea impecable, no diré que la película no resulte entretenida, ni tampoco negaré que la premisa es interesante, que obviamente el hecho de que salga la Watling en pelotas sólo ataviada con un delantal le hace ganar puntos y que Hurt le hace ganar puntos, pero es posible que todo esto no sea suficiente, ya que cuando termina tienes la sensación de que han estado jugando contigo, que han construido un bonitos artificioso obviando la pieza más importante, que los personajes eran seres humanos.

En definitiva, una película totalmente maniquea, efectista, pero bien hecha y hasta cierto punto interesante, posiblemente logre entretenerte tanto como te decepcione el desenlace, te da una de cal y otra de arena y definitivamente le falta alma, pero aún así tiene cierto gancho durante su metraje manteniéndote atento a todo lo que sucede. Quizá decepcione, pero tampoco es un bodrio, y ver la Watling en todo su esplendor también tiene su aquel, de modo que aprobado raspado a una película que podría haber dado muchísimo más de sí.

No hay comentarios: